El descenso de cañones o canyoning es uno de los deportes más apasionantes que se pueden practicar sobre la Tierra. Pocas disciplinas deportivas conjugan con tanta perfección las habilidades físicas y técnicas con el disfrute y el descubrimiento de la Naturaleza.
Esta actividad, divertida y emocionante, consiste en recorrer los tramos más espectaculares y bonitos de ríos y barrancos. Pozas de agua esmeralda, cascadas, toboganes vertiginosos, bóvedas impresionantes, galerías inundadas y juegos de luces…se irán presentando en nuestro camino haciendo del descenso una experiencia inolvidable.
Resaltar que la mejor forma de introducirnos en este deporte es mediante el asesoramiento y guía de expertos. Iniciar un descenso en un cañón sin experiencia, puede resultar fatal; por el contrario, las sensaciones que se viven con este deporte cuando quien nos guía es un profesional, son únicas y el peligro se reduce al mínimo.
Esta actividad es quizás la más divertida y espectacular que se celebra en la Naturaleza. Saltamos a pozas de agua verde esmeralda, nadamos por pasillos inundados labrados por el agua, rapelamos cascadas, recorremos desfiladeros vertiginosos, vemos paisajes impresionantes...y todo esto está al alcance de cualquier persona, incluso de niños pequeños. En muchos casos las mayores dificultades se pueden rodear.
La dificultad no debe asustar, pues tenemos en la Sierra de Guara más de 150 descensos diferentes que se pueden adaptar a cualquier nivel, el 90 % de nuestros cliente suelen ser novatos. Lo imprescindible es tener una mínima forma física, saber nadar y no padecer enfermedades incapacitantes.
PROGRAMA:
Solemos quedar en nuestra tienda, situada a la entrada de Alquezar, entre las 9 y las 10 de la mañana. Allí los clientes se registran para asegurar la actividad, se les presenta a su guía y se les da todo el material. El material se suele componer de traje completo de 5mm, casco, arnés (si el cañón tiene rapeles), un bidón estanco para poner la comida y una mochila especial.
Una vez equipados parten con el guía hacia el barranco en coche. Al llegar a destino, dependiendo de los cañones suele haber una primera parte, que es el acceso al cañon, donde debemos andar hasta llegar a pie de agua.
Es en ese momento cuando, una vez preparados, empieza verdaderamente el descenso.
Los grupos son de 8 clientes por guía, si el cañón lleva rapeles y 10 clientes por guía si no los lleva.
La comida la solemos hacer en la mitad del mismo cañón, en zonas soleadas y agradables, para seguir después hasta el final del mismo. Un bocadillo, algo de fruta y unos frutos secos suele ser mas que suficiente. Por norma general, solemos regresar a la tienda alrededor de las 5 de la tarde.
MATERIAL Y ACCESORIOS
• Traje de neopreno: nos va a proporcionar protección contra los golpes y raspaduras, una gran flotabilidad y sobre todo, aislamiento térmico. Se compone de dos piezas: peto y chaqueta. Suelen tener grosores de entre 3 a 5 mm. Para garantizar una mayor protección a los golpes, se ponen refuerzos en codos y rodillas.
• El calzado: el calzado ideal es aquel que nos sujeta el tobillo, su tejido debe ser resistente al agua, que no se pudra con facilidad, tenga una suela muy adherente y sea lo suficientemente confortable en las marchas de acceso y retorno. Por lo general, unas botas de treking con buena suela, suelen hacer un buen papel.
• El casco: es un elemento de seguridad, nos va a proteger de caídas de piedras, habituales en los cañones; también de posibles golpes en la cabeza provocados por resbalones, desequilibrios en los rápeles, o caídas.
• El arnés + descensor: proporciona un soporte seguro y nos va a permitir descender verticales por medio de la técnica de rapel. Es el elemento técnico que posibilita fijar la unión de la cuerda de descenso a nuestro cuerpo y bajar de una forma controlada.
• La mochila: sirve para llevar todo nuestro material y es especial, puesto que se construyen con mallas o agujeros, por los que se pueda evacuar el agua que entra cuando nos sumergimos; está fabricada con materiales resistentes a la abrasión.
• Bidón estanco: es un complemento indispensable puesto que en este recipiente llevaremos alimentos, botiquín, linterna frontal, manta térmica de emergencia y todo aquello que nos permita acometer el descenso en mejores condiciones.
• Cuerdas hidrófugas: elemento imprescindible puesto que ellas nos permitirán hacer rápeles, instalar pasamanos, hacer tirolinas, asegurar a compañeros, etc…Sus características hacen que no absorban el agua, con lo que su peso no aumentará cuando estén mojadas y no se podrán hundir.
DIFICULTADES y TÉCNICA
Dependiendo de si vamos a descender un cañón acuático o uno seco, las dificultades disminuirán o aumentarán. Básicamente las mayores dificultades que podemos encontrar en un cañón seco son las verticales que hay que descender mediante la técnica de rapel. En algunas ocasiones, las verticales no están equipadas y hay que utilizar la técnica de oposición, que consiste en empotrar nuestro cuerpo contra las paredes del cañón (siempre que su estrechez lo permita) y bloqueándonos, ir descendiendo poco a poco.
En los cañones acuáticos, las dificultades se ven incrementadas por la presencia del agua, que si bien va a realzar muchísimo el descenso, también lo va a hacer mas delicado.
Andar o marchar por un cauce es una de las maniobras mas frecuentes que nos encontraremos en el descenso de un barranco, pero esencialmente son precisas otro tipo de maniobras en las que utilizaremos muchas técnicas al margen de simplemente andar, como el rapel, la oposición, natación, destrepe, salto, etc.
Los rincones que podrás admirar, solo son accesibles a través de la práctica de esta actividad, el único modo de acceder a ellos es practicando el canyoning.
El Pirineo y pre-pirineo aragonés son auténticos paraísos para la práctica de este deporte con más de 300 descensos diferentes. La Sierra de Guara esta considerada como la meca del canyoning en Europa y uno de los mejores lugares del mundo.
Amantes de esta práctica deportiva de los 4 continentes, recorren nuestros cañones buscando diversión, emoción y belleza... No querrás perdértelo.
Esta actividad requiere un grupo mínimo de 3 personas.