Lek Mun: Hace algo más de un año oimos hablar por primera vez de ellos. Su primer concierto fue en la fiesta del 5º aniversario de la revista Muzikalia. Desde entonces, la banda barcelonesa no ha dejado de trabajar, dar conciertos muy bien seleccionados, y en 2006 presentaron su primer EP homónimo, autoeditado.
Lek Mun está formado por Laura (voz y melódica) y Dani (batería), ex miembros de Maple, Edu (teclista), ex-La Habitación Roja, Francesc (guitarra), Ander (bajo), también en los interesantes Five Mix Colours y la inestimable colaboración al cello de Pau.
Su pop es sugerente y atractivo, una banda en pleno crecimiento, y cuyo primer disco ya es el más esperado para los amantes de la música de calidad. En sus conciertos hay público amante del pop, público con el buen gusto del jazz o el soul, o incluso amantes del rock más intenso. Lek Mun han sabido combinar en su música la deliciosidad de Portishead, la fuerza de Goldfrapp, pasando por Roberta Flack, Saint – Etienne o, porqué no, Björk.
Su esperado primer disco está previsto para noviembre de 2007 por el sello SiNlovers Records, nacido en EEUU con base en Barcelona. Ya se ha confirmado su presentación en sociedad en la cita mensual de la sala Bikini llamada CATÀLEG SONOR. Para entonces, su nombre estará ya en boca de los amantes de la música de calidad y su proyecto será toda una realidad.
Abraham Boba: Destila clase, elegancia y melancolía.
Para la mayoría puede ser un gran desconocido, pero no lo duden, alguien que sigue la senda de Gainsbourg, Cohen, Hawley, Cave, Staples y Hardin, sólo ha podido venir para quedarse.
Pianista, crooner, compositor, arreglista, pero... ¿quién está detrás de Abraham Boba? La respuesta es David Cobas Pereiro: un vigués afincado en Barcelona que lleva tiempo dando forma a su alter ego, definiendo su estilo y manera de escribir e interpretar.
Su disco fue grabado al viejo estilo: con instrumentos de verdad y acompañado de sus músicos tocando en directo. En formato de trío, con Pablo Magariños a la batería y percusiones, Ricardo Díaz al contrabajo y bajo eléctrico, y él mismo a los teclados: acariciando un piano Steinway de gran cola, haciendo rugir un Hammond a través de un altavoz Leslie, o aportando la inigualable calidez de un piano eléctrico Fender Rodhes conectado a un amplificador Twin.
Ambientes mediterráneos, jazzísticos y de swing, al servicio de un pop de autor difícilmente clasificable, en el que las letras merecen una mención especial y le revelan como un personalísimo retratista de la sociedad que le ha tocado vivir, capaz de fundir reflexiones sobre lo que representa (o gustaría representar) con la huella de las relaciones y la crítica al conformismo vital, en la mejor tradición de Ray Davies o Vainica doble, autores capaces de explicar un mundo casi siempre extraño, en el que necesitaron encontrar un lugar: Su lugar.
Y de eso se trata: Abraham Boba no pretende ser el “nuevo x”, él ha venido a llenar su propio espacio, y lo conseguirá gracias a este disco y, a la promesa de que después de éste, vendrán muchos más. Esperamos que sepas apreciarlo y disfrutarlo.