Esta obra, una de las más famosas del repertorio tradicional, tuvo su estreno en el Teatro Bolchoi de Moscú, el 20 de febrero de 1877. Fue reestrenada en una nueva y exitosa escenificación el 27 de enero de 1895, en el Teatro Marinski de San Petersburgo, con los actos primero y tercero coreografiados por Marius Petipa, y el segundo y cuarto actos por Lev Ivánov.
En la versión creada por Alicia Alonso, la conocida estructura argumental, coreográfica y musical Petipa-Ivánov-Chaikovski se sintetiza en tres actos y un epílogo.
De acuerdo con la estética del Romanticismo, su argumento es una fantástica historia que incluye prodigiosas transformaciones, encantamientos y monstruos malignos, pero en que aparece el amor como una fuerza triunfante sobre los más terribles poderes. El lago de los cisnes es una de las obras maestras de la historia de la danza teatral, que perdura como ejemplo excepcional del estilo, la técnica y los modos expresivos de la danza de toda una época.
Primer acto:
La acción se ubica en el último tercio del siglo XV, en un lugar de Europa Central. El Príncipe Siegfried cumple su mayoría de edad y los campesinos, que lo aman, le han preparado una fiesta en los jardines del castillo, con la complicidad de Wolfgang, su tutor, Benno, el más cercano amigo del Príncipe, y el Bufón de la corte. En un momento del agasajo, irrumpe encolerizada la Reina Madre, quien muestra su disgusto por la afición de su hijo a compartir con jóvenes campesinos, que no son de su clase. La soberana increpa a Siegfried y le recuerda que, por haber arribado a la mayoría de edad, debe elegir esposa entre las princesas de los reinos vecinos, que en ese momento son sus huéspedes, elección que tendrá lugar en la fiesta que con ese objetivo se ha de celebrar en los salones del castillo al día siguiente. Esto provoca contrariedad en el Príncipe, que sueña con encontrar el amor ideal. Para alegrar al entristecido joven, los campesinos representan una parodia sobre la ceremonia para elegir esposa, pero esto acentúa la preocupación de Siegfried. Cae la noche y de pronto se siente el rumor del vuelo de una bandada de cisnes. Siegfried se siente misteriosamente atraído por ellos; pide su ballesta y los persigue, internándose en el bosque.
Segundo acto:
En su persecución de los cisnes, Siegfried llega a un lago en medio del bosque, lugar en que se percibe una rara atmósfera de embrujamiento. Las ruinas de un castillo, a orillas del lago, sugieren que allí existió vida en otro tiempo, pero del posible reino que antes fue, queda solamente un sombrío y misterioso paraje. El Príncipe divisa, al frente de la bandada de cisnes, a uno que supera a todos en belleza. Cuando se dispone a disparar la ballesta, ante su asombro, aquella ave fabulosa se transforma en una hermosa joven, que aún conserva ciertas características del cisne. Subyugado, trata de retenerla, pero ella lo rechaza asustada finalmente y le cuenta que su nombre es Odette, princesa de aquel reino destruido, y que al igual que todas las damas de su corte, ha sido transformada en cisne por el hechicero Von Rothbart, y sólo les es permitido recuperar su forma humana desde la medianoche hasta las primeras luces del alba. Ese encantamiento se romperá cuando un joven jure fidelidad amorosa a Odette, y esté dispuesto a entregar su vida por ella. Siegfried ve en la princesa Odette el ideal soñado y le expresa su amor bajo juramento. Amanece y a la llegada de Von Rothbart, Odette se convierte nuevamente en cisne.
Tercer acto:
Se celebra en el castillo la fiesta anunciada por la Reina, en la que el Príncipe deberá elegir esposa. Pero Siegfried sólo piensa en Odette y en la promesa que él le hiciera. Luego de la presentación de las princesas, procedentes de distintos reinos, y de la ejecución de danzas de sus respectivos países, se anuncia la llegada inesperada de un desconocido y extraño personaje, que dice llamarse Von Rothbart, noble del principado del Cisne Negro, que trae consigo a una bellísima mujer, la cual presenta como su hija Odile. En el rostro enigmático de Odile, Siegfried cree descubrir los rasgos de Odette y se fascina con la visitante. Seducido y víctima del engaño, el Príncipe elige a Odile como esposa. Pero ella no es más que una creación malvada de Von Rothbart para lograr que el joven quebrante su juramento de amor. Von Rothbart y Odile se burlan de Siegfried, quien comprende su involuntaria traición y corre desesperado en busca de Odette.
Epílogo:
En el lago, Odette hace saber a los otros cisnes la traición de que ha sido víctima. Llega el Príncipe, en busca del perdón de Odette, pero los cisnes se interponen entre ambos. Odette implora por él y finalmente el amor los une. Siegfried, que está dispuesto a dar la vida por cumplir su promesa, se enfrenta al maléfico Von Rothbart, y con la fuerza de su amor lo vence. Se rompe así el encantamiento, y luego de una metamorfosis en que los cisnes se convierten en doncellas, Odette y Siegfried se reúnen en la apoteosis de su amor.
Coreografía: Alicia Alonso, sobre la original de Marius Petipa y Lev Ivánov.
Música: Piotr Ilich Chaikovski.
Escenografía: Ricardo Reymena.
Vestuario: Francis Montesinos y Julio Castaño.
Luces: Ruddy Artiles.
Producción del Ballet Nacional de Cuba y Teatres de la Generalitat Valenciana.