Magnífico, sin reservas. Un ambiente cálido, con estilo, decoración estudiada el mínimo detalle, con el objetivo de ambientación deseada de los años 30. Si te gusta la historia de la II República, tienen un estupendo Museo documental. Calidad y profesionalidad en el personal, trato muy cuidado. Restaurante con una calidad nada usual. Aunque no te hospedes en él, hay que incluirlo dentro de la ruta cultural para visitarlo.
Detalle de la opinion de Paco Romo
10.0
Atención del personal