El hotel Bled está situado en una zona tranquila a unos 20 minutos del Colosseo. Es un hotel que se quedó en los 70/80, bastante anticuado. Necesita una reforma urgente: paredes sucias y marcadas en habitaciones y pasillos, decoración desfasada, etc.
El desayuno es muy deficiente: una única persona para atender un doble comedor (es muy atenta pero no da abasto) y la mesa buffet es pobre: un plato con yogures, otro con embutidos, 3 jarras de zumo, una botella de agua y un expositor con pastas.
Detalle de la opinion de Carlos
6.0
Atencion del personal
Info de la reserva
Fecha disfrute: Mayo 2007