"La austeridad que busca un Peregrino"
Un hotel para gente joven que busque tan sólo un refugio donde pernoctar. El hotel carece de lujos y la sensación que transmite no es de confort, debido a la mala conservación de las instalaciones. El parking exterior casi siempre está lleno y el trasero (6 euros) tiene una rampa de acceso impracticable y con riesgo de romper la tapa del cárter. Baños obsoletos y azulejos rotos. El buffet de desayuno variado pero de productos de calidad media-baja. El buffet de comida sólo lo probé una vez y decidí no repetir nunca más, poca variedad y baja calidad. En una habitación doble con dos ocupantes sólo había jabón de mano para uno, y pese a que lo pedimos, nunca llegó a la habitación. A unos 20-30 minutos de la catedral pero cuesta arriba, no apto para ir a descansar al hospital durante un día de visita de la preciosa ciudad. Aunque todo parezca malo, la verdad es que lo mejor del Hotel sin duda es su personal, muy muy atento y agradable.
Detalle de la opinion de MIGUEL ANGEL
10.0
Atencion del personal
4.0
Instalaciones y servicios
Info de la reserva
Fecha disfrute: Septiembre 2009
Integrantes: Con la familia
Objetivo principal: Interés cultural
Detalle de la opinion de MIGUEL ANGEL
Me gustó: Amabilidad del personal
No me gustó: Poca sensación de confort. Lejos del centro.
¿Recomendarías a tu mejor amigo?: De ningún modo
Recomendarías para:
-Negocios
-Escapadas de aventura
No recomendarías para:
-Luna de miel
-Escapadas románticas
-Ir con los niños
-Ir con la familia
-Visitas culturales, turísticas
-Eventos para grupos (empresas, convenciones,
-Solteros
-Vacaciones
-Desconectar y relajarse