Está en una zona fenomenal al final de Vaci utca con el mercado central, cruzando el puente está el Gellert. Desayunos bien aunque a ciertas horas el comedor se queda pequeño. La única pega es que nos coincidió con obras en el edificio de al lado.
Hotel nuevo decorado con gusto, muy buena relación calidad precio. El personal del hotel es latino y muy amable. Desayunos buenos. Aunque no está en el centro hay estación de bus en frente y metro a 5'caminando y a dos estaciones de la catredal.