El hotel está al lado del barrio rojo, con lo cual es un poco ruidoso y sino tienes una iglesia al lado y oyes las campanas cada media hora. Es un poco antiguo y aunque está enmoquetado en rojo, no es muy comodo con las maletas porque hay muchas escaleras de caracol y es un poco laberíntico para encontrar la habitación. El desayuno bien tipo buffet. Es verdad que hay un filipino que habla español pero casi no está en recepción. Si se quiere marcha es recomendable pero sino no.
Detalle de la opinion de Ana
6.0
Atencion del personal
Info de la reserva
Fecha disfrute: Octubre 2008
Grupo edad: 25-34