Es un barco-hotel atracado en la orilla norte. Como experiencia divertida, lo es. Dependes de un ferry gratuito para llegar al centro, pasa cada 15-30 minutos aprox. Sale barato en comparación calidad precio. Esa pequeña lejanía te aporta tranquilidad cuando cae la noche (lejos de gente "rara"). Un poco austero en decoración y comodidad (son camarotes, y no de lujo) paredes finas (dependes de los vecinos para descansar), pero para una estancia corta esta bastante bien, y el desayuno completito.
Detalle de la opinion de EVA MARIA
8.0
Atencion del personal
Info de la reserva
Fecha disfrute: Agosto 2008