El hotel es muy viejo pero está céntrico y limpio. Sin duda lo peor es el ascensor, que parece que se va a caer en cualquier momento y se le apaga la luz cuando llegas a destino. El desayuno me pareció muy bueno para lo que cuesta, eso sí, es recomendable bajar temprano para que haya variedad. Aparcar cerca no es difícil pero todo el centro es zona azul (1,40€ por dos horas).
Detalle de la opinion de Mónica
10.0
Atencion del personal