Simplemente me gusto, me entretuvo, me hizo pensar y lo más importante: reir. ¿Qué más se puede pedir en dos largas horas ?
Creo que Pavlosky puede estar tránquilo. Ya es una celebridad aquí en Barcelona. Y pienso que no es nada fácil conseguirlo. Resisitir, estar, respetar y ser respetado, querer y ser querido, en su mundo y en el de todos, no se si es la respuesta a la pregunta que él hace al público de la sala sobre el sentido de la existencia, sólo se que es algo complicado. Mi enhorabuena a Pavlosky...
Detalle de la opinion de rosa
6.0
Calidad del espectáculo
Info de la reserva
Fecha disfrute: Junio 2006