Por fin un restaurante diferente en la playa! Tiene una decoración con un toque muy cool años 70. El servicio es muy atento y agradable. Te sientes como en casa y te cuidan bien. Fuí con unos cuantos amigos y cenamos pero que muy bien. Luego hicimos unas copas en la zona de la barra que es gigante. Música muy cool también. Y además las vistas son impresionantes, mires a dónde mires ves el mar que está frente a tí y desde la terraza es una gozada. Tengo que volver un medio día ! Os lo recomiendo
Detalle de la opinion de adriana
Info de la reserva
Grupo edad: 25-34