Cerca de la estación de tren y de la playa, es un lugar confortable y, sin duda, lo mejor fue el buffete y el trato. Me esperaba una habitación más grande y mini-bar, pero no había. Desgraciadamente me tocó en la primera planta, por lo que no veía el mar, pero seguro que desde otras más arriba se tienen unas preciosas vistas. En definitiva, un buen hotel de tres estrellas, recomendable para personas no muy exigentes.
Detalle de la opinion de Irene
8.0
Atencion del personal
Info de la reserva
Fecha disfrute: Octubre 2007