Ayer estuve con mi pareja celebrando una cena muy especial para nosostros,en un marco a primera vista encantador,con Barcelona a nuestros pies.Pero el hechizo se deshizo cuando al sentarnos en nuestra mesa empezamos a oir una música tipo los 40 principales,en un ambiente que pedia a gritos algo mas tipo chill out.Respecto a la comida algunos platos estaban bien y otros eran bastante flojos.Con lo cual el desorbitado precio de la factura final solo queda justificado por las maravillosas vistas.
Detalle de la opinion de cristina