"Excelente habitación"
Decidí hacer una escapada a Santander y escogí este hotel porque de precio me parecía económico para un 4* y sobre todo viendo las fotos del hotel, ya que parecían habitaciones muy amplias y la verdad que las fotos no mienten. Nosotros nos tocó incluso una habitación más grande que la que suele aparecer en las fotos, una suite en toda regla, ya que la zona del sofá se completaba con una mesa y 4 sillas además de una televisón plana de 32" y separado con una puerta de la zona del dormitorio y el baño. El baño a su vez tenía el lavamanos por un lado con secador, enchufe para maquinilla de afeitar, espejo de aumento y un buen surtido de objetos: jabones, champú, gel, maquinilla desechable, gorro ducha, kleenex, cepillo de dientes... que se separaba por una puerta de la bañera, bidé y WC. La ducha era larga, quizás el único incoveniente era la mampara, que era de esas abatibles que sólo cubren una parte de la bañera, con lo que ponías el suelo pingando en un momento. El dormitorio tenía 2 camas juntas, que fue la única tacha, ya que dada la calidad me esperaba una cama matrimonial y no 2 camas juntas. Había también televisión dentro de la habitación y tenías la opción de televisión de pago. Obviamente había también minibar y una detalle curioso, que es una puerta que comunica con la habitación contigua, con lo que si las 2 personas de las habitaciones dejan dicha puerta abierta, podrían juntar 2 habitaciones Nos tocó en la cuarta planta con lo cual aunque las vistas son lo peor del hotel, ya que está por un lado cerrado por edificos y por el otro está el estadio de fútbol de El Sardinero, al estar un poco más elevados podíamos ver por una esquinita el mar. Para aparcar, el propio hotel tiene parking, cobra 13 euros + IVA, lo más económico es dejar el coche en el aparcamiento del campo de fútbol que está a 100 metros y no te cobran nada y es muy amplio. Recomendable dejar el coche en la zona del hotel, porque andar por el centro de Santander en coche es un caos y cuesta mucho aparcar. Como sólo íbamos con el alojamiento, no puedo opinar sobre la calidad de la comida, aunque el restaurante que queda en la parte de abajo tiene menú diario, creo que andaba por los 22 euros + IVA. Tuvieron el detalle de invitarnos a un cóctel con champagne en el bar de la planta inferior a partir de las 20 horas. La parte inferior del hotel merece un aparte, ya que su decoración es cuando menos llamativa, hay sofás con tapizados de cebra y leopardo. Adornan las paredes la cabeza de un elefante, una piel de guepardo y varias cabezas más de animales como un bisonte, muflones, etc, con lo cual si te gustan los animales, no es recomendable que te acerques a la parte inferior del hotel. El hotel dispone como servicios de wifi (de pago), y en la planta de recepción dispones de ordenador con conexión a internet e impresora. Como resumen decir que es un hotel que aunque alejado del centro si queda cerca de las playas del Sardinero y tiene unas habitaciones que muchos desearían para sus propias casas. Si puedes coger una oferta a través de alguna página para el alojamiento recomiendo encarecidamente este hotel para ir a Santander.
Detalle de la opinion de Eduardo
Info de la reserva
Fecha disfrute: Septiembre 2009
Integrantes: Con mi pareja
Objetivo principal: Otros
Detalle de la opinion de Eduardo
Me gustó: Amplitud de la habitación
No me gustó: Vistas del hotel y decoración planta inferior
¿Recomendarías a tu mejor amigo?: Sin duda alguna