Es el hotel más cutre que he estado. La limpieza brilla por su ausencia. La habitación claustrofóbica, el cuarto de baño pequeño y sucio. El desayuno, casi inexistente. Ahora bien, los recepcionistas amables. Lo único bueno, por decir algo positivo que está cerca del centro y al lado de una parada de metro.
Detalle de la opinion de Javier
6.0
Atencion del personal
Info de la reserva
Fecha disfrute: Junio 2008