No se merece las tres estrellas. Las habitaciones del piso de arriba (401-402) son muy pequeñas, abuhardilladas, y si llueve no se puede dejar abierta la ventana. En el baño, ni gel, ni champu, ni jabon, solo toallas. El desayuno muy escaso, tanto de alimentos como de espacio y mesas. La situacion es muy buena, una calle tranquila pero muy cerca del centro, eso si, estaban levantando la calle y nos hemos puesto hasta arriba de barro cada vez que hemos salido/entrado al hotel.
Detalle de la opinion de Olga
6.0
Atencion del personal
Info de la reserva
Fecha disfrute: Agosto 2008