El hotel está muy bien, tiene la parada del metro digamos q en la puerta, lo cuál es más cómodo que otros hoteles más céntricos que no tubiesen el metro tan cerca. Al lado del hotel hay una pastelería-panadería, en la que se puede desayunar de lujo (hay muchísima variedad), e incluso cenar ya que tienen pizzas y no cierran hasta las 10, y es muchísimo más barato que el hotel, para quien no quiera bufette. Las habitaciones muy limpias, y las vistas desde la planta 18 preciosas.
Detalle de la opinion de paula
6.0
Atención del personal
Info de la reserva
Fecha disfrute: Agosto 2008