"Maravilloso Sal Cafe"
Conocí casualmente Sal Cafe paseando por la playa... y me llevé una sorpresa superagradable. Para los que no lo conozcaís está frente al Espigón del Gas en la playa de la Barceloneta, y se reconoce por sus parasoles naranjas. Paramos y la idea era tomar algo y ya está pero después de estar genial en su terraza, consultamos la carta y decidimos comer. Todo es perfecto: las vistas, la comida, el lugar que es precioso, y el trato de su gente. Ál final pasamos toda la tarde de domingo y como refrescó un poco pasamos al interior a seguir charlando tranquilamente. Y casi es como estar fuera: ves el mar desde cualquier lugar. Ahora que viene el otoño es perfecto poder comer, cenar o tomar algo protegidos en el interior. Sitios como este te hacen recuperar la playa! Se lo he recomendado a todos mis amigos y familiares.
Detalle de la opinion de raquel