El hotel está situado en las afueras y en cuanto a las habitaciones presentan unas condiciones bastante mejorables, son "cutres"y muy usadas, y excepto la cama, la limpieza es un poco deficiente( ventanas,cortinas.. etc)
El personal muy amable.
En general todo estuvo bien, higiene, comida y servicio. El problema era que en nuestra habitación, que estaba bajo el suelo (parece que es normal en Londres), pasaba el metro o un tren, no estoy segura, muy cercano, y cada vez que pasaba uno parecía un terromoto.