El desayuno era variado, con poca fruta pero es lo normal en Hungria. La gente del hotel hablaba muy bien inglés, por lo que no tuvimos problemas de idioma. El precio fue exactamente el previsto, en euros. Las habitaciones eran amplias, limpias tanto las camas como las toallas. La única pega es que no tuvimos cama de matrimonio, sino camas separadas.
Detalle de la opinion de Francisco
6.0
Atencion del personal