Una vez comprobado que en Londres las gangas brillan por su ausencia, tenemos que decir que este hotel es una especie en extinción. Un chollo, vamos. Buena zona, tranquila y bonita. El metro y los buses a 5 minutos. Las habitaciones espaciosas, muy limpias,acogedoras y no se oye ni un ruido. El baño impoluto, con una ducha muy moderna y un secador de pelo que ya me gustaría para mí..El personal muy atento y el desayuno abundante y rico. Un consejo, llevad adaptador para enchufes. Sin duda, volveremos.
Detalle de la opinion de paula y carmen
10.0
Atención del personal