Pésimo y lamentable es la valoración de este restaurante donde la comida es congelada y de dudable calidad. El ambiente puede pasar si no es porque en la mesa para cuatro personas entran con dificultad dos. El servicio lo peor de todo. Entre petición y atención transcurren veinte minutos (y eso que sólo hay unas diez mesas). Un sitio donde no volveré y nadada recomendable.
Detalle de la opinion de SANTIAGO