El hotel está muy bien ubicado, a 5 minutos de la Central Station y a 2 de la plaza del Damm, no tiene ascensor ( no llevar equipaje pesado ) y las escaleras son estrechas y empinadas. Trato amable, habitación limpia pero espacio muy reducido y todo un poco viejo, incluso sábanas, por ejemplo la almohada tenía algún agujero que otro, esto lo podrían mejorar. En cuanto al desayuno, un poco escaso y no muy bien organizado, no reponian leche, platos, hay que decirlo. Si vas en invierno está muy bien acondionado en lo que respecta a la calefacción.
Detalle de la opinion de Rosa
6.0
Atencion del personal