Mi experiencia en el hotel Galata de Génova es muy corta, pero me pareció un hotel muy bien situado, a pocos minutos del centro histórico y muy cerca del puerto, muy útil si se llega en ferry. Es un hotel muy sencillo y agradable, una finca antigua muy bonita y recientemente reformada, con lo que todo el edificio resulta encantador y acogedor. El trato del personal fue excelente y nos ayudaron en todo momento de forma amabilísima. La habitación: espaciosa, limpia y muy correcta. Cosas negativas: quizás que no tiene ascensor y que el desayuno es escaso y poco variado.
Detalle de la opinion de Elena
6.0
Atencion del personal