de 3 opiniones
¿Cómo es?
29-12-2008
Este hotel tiene ligeramente reformadas la mitad de sus habitaciones, pero si tienes la mala suerte de que te den una de las no reformadas ( como fue nuestro caso), realmente parece que estés en una pensión de mala muerte en lugar de en un hotel. Las paredes desconchadas, los dos muebles de la habitación viejos, desportillados y sucios. El cuarto de baño era más pequeño que el de los trenes, con una ducha de esquina con una mampara de plástico vieja que daba pena verla. Un horror. El personal de recepción antipático, en absoluto servicial y lo que es peor: no se sabe si es que no sabían informanos de lo más básico o es que no querían tomarse esa molestia. !Ah¡, y un detalle: sin libro de reclamaciones. Espero no tener una experiencia similar en el futuro porque fue el punto negro de un viaje estupendo. Un hotel a evitar.
Fecha disfrute: Diciembre 2008
Integrantes: Con mi pareja
Objetivo principal: Otros
Me gustó: La ubicación.
No me gustó: La habitación horrible y el personal antipático.
¿Recomendarías a tu mejor amigo?: De ningún modo
No recomendarías para:
-Negocios
-Luna de miel
-Escapadas románticas
-Ir con los niños
-Ir con la familia
-Visitas culturales, turísticas
-Eventos para grupos (empresas, convenciones,
-Solteros
-Vacaciones
-Desconectar y relajarse
-Escapadas de aventura
09-07-2006
Correcto y limpio. Situación inmejorable en relación al centro de la ciudad. Había obras al lado y había un poco de ruido. Lo peor el aire acondicionado que no era eficaz pero el calor que hizo tampoco fue normal. Buen desayuno frio-caliente en un salón amplísimo. Ideal para conocer esta ciudad alpina increible.
Grupo edad: 65+
04-09-2007
Impresionante. En pleno centro de Innsbruck, una habitación enorme, de dos pisos. Una pasada. Si alguna vez vuelvo a Innsbruck (que espero que sí), me alojaré en ese hotel con toda seguridad.
Fecha disfrute: Agosto 2007
Grupo edad: 35-49