de 1 opinión
¿Cómo es?
13-08-2008
En general, quedamos satisfechos, aunque nos pareció algo caro (claro que es Francia). Es un pequeño hotel familiar y bastante rústico. Los dueños aman a los animales (tienen un par de gatos que campan a sus anchas) y a mi perra la trataron genial, todos tenían una palabra amable para ella. El servicio es muy atento. Sólo un par de quejillas tontas: el armario era muy antiguo e incómodo de usar, y no nos rellenaron el botecito del gel en toda la semana, tampoco después de que se nos acabara.
Fecha disfrute: Julio 2008