de 1 opinión
¿Cómo es?
21-02-2009
El hotel está situado en una casa particular, regentado por chinos. Nuestra habitación, que incluia cocina fue muy silenciosa y acogedora. El trato con los dueños muy atento. El desayuno está incluido, te dan a elegir café o te y añaden bollos y bombones y además te lo llevan a la habitación. Se encuentra muy cerca del centro, no tuvimos que coger ningun transporte para ver las zonas mas importantes de Roma. El barrio es tranquilo, con tiendas, cafeterias y heladerias. El único inconveniente es que el colchon es durisimo, pero a la mañana siguiente y sin decirles nada, nos comentaron que nos ponian un sobrecolchon mas blando para que durmieramos más cómodos, debe ser que todo el mundo se queja de lo mismo. En definitiva , un hotel familiar, bien comunicado, limpio y altamente recomendable. Si vuelvo a Roma no duraré en repetir.
Fecha disfrute: Diciembre 2008