de 24 opiniones
¿Cómo es?
Recomendado para:
01-05-2006
Restaurante muy correcto y recomendable: buen trato, cocina creativa, local moderno y acogedor. Vale la pena ir aunque el barrio, parezca no pegar con el aire del restaurante. Pero, Barcelona está en constante cambio y este barrio, como otros de la ciudad está transformándose. La aparición del restaurante Medina es un indicador clarísimo de una nueva oferta de restauración que demanda el nuevo paisaje social de Trinitat y, en general, de Sant Andreu. Muchos jóvenes eligen vivir en los barrios más alejados del centro y con el traslado importan otro estilo de vida.
Grupo edad: 25-34
18-04-2006
Todos los platos que probamos de gran calidad, muy bien cocinados y con raciones generosas. Excelente relación calidad/precio. El menú con postre son 15€, aunque no incluye bebida. Decoración vanguardista y servicio muy correcto. El único inconveniente es que los domingos únicamente puedes ir de menú.
Grupo edad: 25-34
02-12-2007
Gran decepcion despues de ver las opiniones. Comida muy floja, el carpaccio de salmon con bacalao aceptable, el mar y montaña de albondigas con sepia insipido y sin nada que destacar salvo que lleva demasiado mar, es decir estaba flotando en medio litro de salsa clara y sin sustancia.Los postres pasables. El servicio mas bien lento considerando que el local estaba casi vacio aunque agradables. Los precios con vino sencillo e iva 20 e por persona. No nos hicieron el dto. del 5% de atrapalo.
Fecha disfrute: Diciembre 2007
Grupo edad: 35-49
03-07-2006
Trato poco amable. Mucho ruido de fondo en las mesas. Las bebidas como el IVA no estaban incluidos en el precio del menú. El primer plato "hojaldre de salmón" no tenía sabor ya que estaba completamente helado. El segundo "carpaccio de buey" las virutes de queso parmesano eran muy escasas y la presentación del plato demasiado simple. Los postres sencillamente correctos (helado y picotas). En relación a su organización decirles que no tenían ni idea de la reserva, como solo quedaba una mesa disponible tuvieron que hacer fuera del restaurante a otros clientes