Botarell está situado en la comarca del Baix Camp de
Tarragona, muy cerca de Reus, una tierra que se extiende sobre la dilatada llanura
litoral, de modo que el contacto entre tierra y mar encuentra aquí
suavidad extrema de unas playas sólo interrumpidas por el puerto
pescador y turístico de Cambrils.
Tierra adentro, las sierras de Prades, de Pratdip, Llaberia o L´Argentera;
desde unas alturas suficientes, sus miradores invitan a dominar una
importante extensión de mar con la tierra adherida a él. Ganados los
altiplanos, podremos admirar paisajes inesperados, como los de los
alrededores de la villa de Prades, donde el aspecto de los
pequeños prados naturales habla claramente de un clima extremadamente
seco y diferente al resto del Baix Camp. Los términos de Vandellòs, La Febró, Colldejou o Capafonts ofrecen la imagen más característica del Baix Camp, conservando bosques muy frondosos.
El
Baix Camp es una tierra de luz y claridad, siempre animada por un
viento -el ``serè`` o ``mestral``-, que dispersa nieblas y nubarrones y
asegura con ello un cielo cristalino casi todos los días del año. Este
viento también aporta la luminosidad que, según Gaudí, permite captar la visión exacta de las cosas.
En Botarell se conservan los restos del castillo, edificación que domina el núcleo
urbano, de estilo renacentista, construido a finales del siglo XVI o a
principios del siglo XVIII. Actualmente se puede ver aún la parte
inferior del cerco del castillo, con sus paredes inclinadas en forma de
contrafuertes.
La iglesia parroquial de Sant Llorenç
es de estilo renacentista, construida entre los años 1617 y 1622.
Durante la Guerra Civil de 1936-39, fueron destruidos retablos y
cuadros de gran valor artístico.
La Pedra Fita,
situada en la entrada del pueblo. Parece que se trata de
un monumento megalítico, que tenía el significado de objeto de culto o
de representación fálica, teoría ya admitida para la mayoría de
menhires. Lo más probable es que esta piedra fuera un mojón antiguo, ya
que muchos documentos del siglo XII hablan a menudo de mojones de este
tipo.
La Font Vella de Botarell es
milenaria, no se conoce bien su origen pero se cree que el pueblo se
fundó a su alrededor por su abundante agua, de una excelente calidad.
Hoy, y desde hace unas décadas, es el lugar de reunión para celebrar la
mayor parte de los actos de las fiestas del pueblo, ya que el entorno
posee una gran belleza.