Mediterráneo desde Atenas a Italia, Mónaco, España y Portugal

Crucero destino Mediterráneo

Mediterráneo desde Atenas a Italia, Mónaco, España y Portugal

Crucero destino Mediterráneo

  • desde 18/11/2020 hasta 18/11/2020

  • Duración 12 días, 11 noches

  • Destino Mediterráneo

  • Barco Norwegian Star

desde
989€

Itinerario

Navega 11 noches por Mediterráneo a bordo del Norwegian Star desde Atenas y visitando Chania, Katakolon, Nápoles, Civitavecchia, Livorno, Monte Carlo, Barcelona, Cádiz y Lisboa.

Mapa
Dia Puertos Llegada Salida
1 1 Atenas (Grecia) -- 18:00
2 2 Chania (Grecia) 08:00 17:00
3 3 Katakolon (Grecia) 08:00 18:00
4 Navegación (Italia) -- --
5 4 Nápoles (Italia) 07:00 19:00
6 5 Civitavecchia (Italia) 08:00 20:00
7 6 Livorno (Italia) 08:00 20:00
8 7 Monte Carlo (Mónaco) 08:00 16:00
9 8 Barcelona (España) 09:00 19:00
10 Navegación -- --
11 9 Cádiz (España) 07:00 17:00
12 10 Lisboa (Portugal) 07:00 --

Atenas

Atenas

Sumergirse entre las calles y monumentos de Atenas es experimentar un viaje hacia atrás en el tiempo. Dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor... En el caso de Atenas no sabemos si mejor, pero sí totalmente esplendoroso. ¡Por algo los griegos la llaman "la ciudad gloriosa"! La diosa Atenea, una de los tantos personajes de la mitología griega, dio nombre a la capital de un imperio que extendió su dominio por Europa, origen de nuestra civilización, lugar de nacimiento de célebres pensadores y artistas y cuna de la democracia. Tras 3.000 años de historia escrita en los libros, hoy es una ciudad de unos 700.000 habitantes, más de 3 millones si le sumamos su área metropolitana, que ha sobrepasado los límites de las colinas que la rodeaban y que en el presente aprovecha su valiosísimo patrimonio artístico para presumir de él. Así, Atenas es una ciudad animada, viva, ideal para disfrutar con los cinco sentidos. ¡Si Atenea fuera de carne y hueso no se cansaría de recorrerla!


La primera imagen que se te vendrá a la cabeza al hablar de Atenas es, sin duda, la de su Acrópolis, ¿a que sí? Vigilada de cerca por la colina de Filopapos, fue destruida y saqueada una y otra vez en su cometido de defender la ciudad, aunque ha logrado recomponerse gracias al empeño de los gobernantes griegos. Será imposible que recupere el esplendor de antaño, pero allí en todo lo alto de la ciudad te invita a que la construyas en tu cabeza, imaginando cómo algún día fue. Sin duda la parte que más destaca es el Partenón, toda una oda a la arquitectura de la Grecia clásica. Sus mágicas formas dóricas del siglo V a. C. cobijaban una reluciente escultura de Atenea que maravillaba a todos los atenienses. Con los siglos el Partenón fue blanco de desgracias: explosiones, robos, reconversiones... ¡Hasta terremotos! Pero ahí está, ahí está, viendo pasar el tiempo, como la madrileña Puerta de Alcalá. ¡Ojo! La Acrópolis no se acaba en el Partenón: los Propileos, el Templo de Atenea Miké y el Erecteion aportan su pequeño gran granito de arena para aumentar su leyenda. Para entender su aportación, nada mejor que visitar el contemporáneo Museo de la Acrópolis, un tesoro que guarda auténticas joyas extraídas de esta maravilla de la humanidad y ubicado a solo 300 metros de ella. El tiempo no está para desaprovecharlo; por eso, ya que andas por la Acrópolis, no dejes de visitar el Odeón de Herodes Ático, todo un auditorio del siglo II que, a pesar de su antigüedad, en tiempos contemporáneos ha acogido importantes eventos. A los pies de la Acrópolis se encuentra también el Teatro de Dioniso, el mayor teatro que los antiguos griegos levantaron sobre tierra firme y escenario de algunas de las mayores tragedias clásicas.


Una tragedia de verdad es que el Ágora Antigua de Atenas no haya sido capaz de llegar a nuestros días como algún día fue. Era el lugar de toma de decisiones políticas, además de un punto de encuentro social con múltiples fines: comerciales, religiosos, artísticos, deportivos... Un gran espacio abierto donde todo el mundo cabía, con tres partes diferenciadas. Una, el centro de gobierno, donde los propios atenienses debatían sobre el futuro político de su ciudad (¡eso sí que es una democracia en sentido estricto!). Dos, el mercado donde se compraban y vendían mercancías (¿ya se intercambiarían los griegos clásicos musakas y yogures?). Y tres, el recinto sagrado en el que se veneraba a los dioses. El Templo de Hefesto, dentro del recinto del ágora, te servirá para ver la arquitectura clásica con tus propios ojos, mientras que el Museo del Ágora Antigua exhibe objetos hallados en las excavaciones del recinto. ¡Está visto que en Atenas rascas debajo de una piedra y te sale un monumento! ¡Qué arte tienen estos atenienses!


No muy lejos del Ágora Antigua se encuentra el barrio de Kerameikos, donde los alfareros, grandes artistas de su tiempo, esculpían con sus manos pequeñas obras de arte. Seguro que más de uno acabó con sus huesos en el tranquilo cementerio ubicado aquí. Pero como esto de los muertos a veces da un poco de yuyu, mejor vámonos a pasear entre los vivos por las calles de Monastiraki, una zona perfecta para hacer unas compras. ¡Ve agilizando tus habilidades para el regateo cuando llegues al Mercado Central, cerca de la Plaza Omonia! Por esta zona está también la Biblioteca de Adriano, un emperador al que por lo visto le encantaba la lectura. Las terrazas de los restaurantes de Monastiraki son idóneos para leer un buen libro pero, ya que estamos en Atenas, ¿por qué no probar una musaka o un gyros con unas olivas y un buen vino griego? Los manjares que se preparan en las cocinas de Atenas son toda una exaltación de la rica gastronomía mediterránea. ¡También en el floreado laberinto de calles del barrio de Plaka! El más vivo y mágico de la capital griega pases a la hora que pases, llenito de casitas decimonónicas con encanto, hoteles para todos los bolsillos, tiendas de recuerdos y más terrazas. ¿Quién no se mete de buena gana en un laberinto como este? Además aquí están la Catedral Metropolitana y el Ágora Romana, que para su desgracia siempre ha vivido a la sombra del Ágora Antigua. Esto no quita que no valga la pena; de hecho fue el shopping center ateniense de la época romana (¡ríete tú de las Galerías Preciados!).


No te cansarás de patearte Atenas. ¡Estás ante la que fue capital de un imperio! Descubrirás lugares como Anafiotika, un barrio con espíritu de pueblo mediterráneo, un remanso de paz entre la muchedumbre de una capital. Y también te toparás con más cachitos de historia como el impresionante Estadio Panatenaico, escenario de las primeras Olimpiadas modernas donde hace muchos, muchos siglos los espectadores rugían con la misma intensidad que los forofos de fútbol. O el Templo de Zeus Olímpico, cuya construcción se alargó durante ¡siete siglos! Desde luego los atenienses tuvieron que armarse de paciencia para verlo acabado. Todo para que hoy no lo podamos ver en su totalidad (el paso del tiempo no perdona). No pasa nada, el presente nos regala interesantes puntos de reunión como la Plaza Síntagma, flanqueada por el Parlamento griego y el inmenso Jardín Nacional. En los otros lados del cuadrado que forma la plaza, el lujoso Hotel Grande Bretagne y la Tumba del Soldado Desconocido. Por si los muertos se escapan de su nicho, varios pintorescos evzones los vigilan día y noche. De la Plaza Síntagma parte la calle de Vasilissis Sofias, llena de interesantes centros de sabiduría al más puro estilo griego como el Museo Benaki, el Museo de Arte Cicládico, el Museo Bizantino o la Galería Nacional. Todos ellos son lugares de paso idóneos para adentrarse en la jungla mercantil de las calles de Kolonaki, uno de los barrios más lujosos de Atenas lleno de establecimientos de moda de alta gama. Para respirar del ajetreo humano, al fondo de Kolonaki te espera una pequeña jungla urbana, la colina de Licabeto. Tranquilo, para disfrutar de las formidables vistas desde sus 278 metros de altura no tienes por qué ir caminando, el funicular te ahorra el esfuerzo. ¡No vaya a ser que por el camino te coma el lobo (el nombre de la colina viene de los lobos que poblaban sus laderas en la antigüedad)!


El mundo subterráneo es todo un misterio ante una superficie con tantos restos históricos. Es por ello que las estaciones de metro atenienses son pequeños museos donde se exhiben los restos hallados durante la construcción de la red. El metro, además del tranvía, es el mejor medio de transporte para moverse por la ciudad y evitar el intenso tráfico que hay sobre el asfalto. Así llegarás más fácilmente al Museo Arqueológico, una cita a la que no puedes faltar, ya que su colección de objetos antiguos de la Antigua Grecia es la más importante del mundo. ¿Dónde iba a estar si no es aquí? En metro también podrás tocar el mar del Pireo, ciudad independiente que emergió sobre el Mediterráneo para convertirse en puerto ateniense. Ahora es lugar de partida de múltiples cruceros hacia las islas griegas, reposo de lujosos yates privados y zona de terraceo y buena compañía al lado del mar.


El moderno aeropuerto Eleftherios Venizelos, a poco más de media hora en metro o tren de la Plaza Síntagma, es la puerta de entrada desde Madrid y Barcelona a aquella capital del imperio que un día dominó la Península Ibérica. Hoy sigue siendo una ciudad luminosa y vital, acogedora con todos los que quieren venerar su belleza y leer detenidamente el libro de historia en tres dimensiones que regalan sus calles y monumentos. Una ciudad, además, rodeada de más motivos para visitarla: los monasterios de Meteora, Delfos o el clásico centro del universo, el Canal de Corinto, Olimpia (donde comenzó la historia de los Juegos Olímpicos)... ¡Métete de lleno en el corazón de la Grecia clásica!

Chania

Chania

Katakolon

Katakolon
Katakolon o Katakolo es un pequeño pueblo de pescadores situado al oeste de la península del Peloponeso, a 12 kilómetros de Pyrgos y a 38 kilómetros de Olimpia. Se lo conoce por su puerto en el que cada año acoge a miles de turistas de Cruceros donde hacen escala por su cercanía a Olimpia.

En Katakolon se puede disfrutar de sus terrazas con bellos atardeceres del Mar Jónico y visitar sus cafés, bares y restaurantes degustando la comida mediterránea y mariscos frescos.

Messina

Messina
Fundada en el siglo VIII a.C. por colonos calcídicos, a lo largo de los siglos la antigua ciudad de Zancle (hoy Mesina) pasó bajo diferentes dominaciones, debido también a su estratégica posición en el centro del Mar Mediterráneo.
Tras la caída del imperio romano, Mesina fue conquistada por los godos, sucesivamente por el imperio bizantino, por los árabes y por los normandos. En 1848 se rebeló contra los Borbones reinantes y en 1860, las tropas de Garibaldi la liberaron.
Ciudad universitaria desde 1548, se la conoce también como Puerta de Sicilia ya que se ubica en el ángulo nordeste de la isla, enfrente de Regio de Calabria, junto al mar y al homónimo Estrecho de Mesina.
Su puerto, de donde salen los ferrys para el Continente, es el primero en Italia en número de pasajeros en tránsito y el sexto por tráfico cruceristico.

Nápoles

Nápoles

Ciudad de arte, se abre como un anfiteatro sobre el mar y está dominada por el Vesubio, por los Montes de la cuesta, las islas de Capri, Ischia, Procida y por el Capo Miseno. Nápoles, el centro del Mediterráneo es la capital de la Región Campania y capital del Mezzogiorno de Italia. La gran riqueza histórica y artística de la ciudad recae en el paso de griegos, romanos y normandos por la ciudad. 

Su casco antiguo cuenta con 2.500 años de historia y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Entre sus numerosas ruinas romanas destacan las excavaciones de San Lorenzo el Mayor, que acoge parte del ágora griega del siglo V a.C y numerosos restos de la metrópolis romana. La Catedral de Nápoles, la Basílica de San Doménico o visitar las ruinas romanas de las poblaciones adyacentes de Pompeya y Herculano son otros de los atractivos de la ciudad.

Civitavecchia

Civitavecchia
Civitavecchia es una ciudad y un municipio de la provincia de Roma en la región del centro de Italia, Lacio. Es un puerto de embarque o escala obligada de muchos cruceros para acceder a la ciudad de Roma.

Civitavecchia significa "ciudad vieja" y cuenta algunos atractivos turísticos como la pequeña catedral de San Francisco de Asís que se sitúa a la entrada del paseo peatonal, junto al tradicional mercado. También se puede visitar las Terme della Ficoncella, unas termas situadas al norte de la ciudad frecuentadas por los Civitavecchiesi y los romanos.

Livorno

Livorno
Livorno es la capital y la segunda ciudad más poblada de la Toscana Italiana. Cuenta con un importante puerto de embarque donde amarran cada año cientos de cruceros.

Livorno cuenta con interesantes recorridos turísticos, empezando por la Piazza Grande, su plaza principal. Cerca de ésta se encuentra la catedral de la ciudad, diseñada por el mismo arquitecto que creó Covent Garden, Inigo Jones. Encontramos también el Viejo Fuerte frente al mar y el Mercato Centrale, un fantástico edificio neoclásico donde se ofrecen delicias gastronómicas. Lo más conocido sin embargo es el distrito llamado la Pequeña Venecia, que debe su nombre al hecho de ganar territorio al mar utilizando el método veneciano. Allí mismo se encuentra la Fortezza Nuova, que perteneció al período en que los Médici se encontraban en el poder y hoy en día es utilizada como un lugar de aparcamiento.

En sus playas ofrecen amplias posibilidades de practicar todo tipo de deportes acuáticos como el buceo, con el que se puede descubrir maravillosos fondos marinos.

En cuanto a gastronomía en Livorno se destaca el pescado, en platos como el cacciucco (sopa de pescado y pan tostado), el salmonete a la livornesa en salsa de tomate con ajo y perejil, o el bacalao con cebolla, tomate y patatas.

Las fiestas folclóricas más destacadas de Livoro son el desfile histórico del Maggio Campigliese, que se celebra el segundo fin de semana de mayo en Campiglia Marittima y en Suvereto el primer domingo de diciembre tiene lugar la feria del jabalí, con el palio delle Botti y la justa de los arqueros.

Monte Carlo

Monte Carlo
Montecarlo es una parte del principado de Mónaco y una de sus divisiones administrativas (distrito o barrio), conocida por su casino, el juego, el glamour y la posibilidad de ver a gente famosa.
Mónaco, después del Vaticano, es el estado independiente más pequeño de Europa. Está dividido en tres zonas: Mónaco (la capital), Montecarlo, y La Condamine.
Mónaco tiene un aire medieval. Las calles de la ciudad, luminosas y limpias, convergen en la Plaza del Palacio del Príncipe dónde hay museos, boutiques y restaurantes.
La principal atracción de la ciudad de Mónaco es el Palacio del Príncipe y los Apartamentos de Estado. Otras atracciones son los Jardines Japoneses, junto al mar, el Museo Nacional de Muñecas y Exposición de Maquinarias de Relojes Antiguos, el Jardín Exótico, y el Museo Oceanográfico.

Barcelona

Barcelona
Barcelona tiene personalidad propia, la ciudad respira, late, se mueve, es una ciudad para caminar, para sentir, tiene una luz especial que te envuelve. A un lado, encontramos la montaña y al otro el mar que define su carácter. La ciudad está llena de energía y la gente vive la vida en sus calles, en sus terrazas, gracias al fantástico sol que parece que nunca deja de brillar. Es el lugar perfecto para deambular y descubrir todos sus rincones y los secretos que esconde. Barcelona es única gracias a una combinación muy especial de diferentes culturas que dejan su huella en la ciudad, del mar y la montaña... Fruto de esa mezcla surgió la rumba catalana mezcla de la rumba flamenca, el rock & roll y la música cubana. Déjate llevar por su ritmo pegadizo y canta eso de Rambla pa'qui Rambla pa'lla, esa es la rumba de Barcelona...

Cádiz

Cádiz
Dice la canción que Cádiz es "La Habana con más salero". La ciudad se sitúa en la bahía del mismo nombre, en una península rodeada por el mar unida a la tierra por una estrecha franja. Cádiz posee un aura mística, atractiva, fascinante, casi mágica. No es de extrañar que la ciudad vibre al ritmo de las olas del mar que la rodean.

Lisboa

Lisboa

Ciudad pescadora y capital de imperio a la vez, Lisboa es, sin duda, una de las ciudades más bellas de Europa. Asentada sobre siete imponentes colinas, la capital portuguesa ofrece a sus visitantes un ambiente acogedor que te hará vivir las tradiciones y costumbres portuguesas en primera persona. Si hay un color que predomina en Lisboa es el dorado. Lo encontrarás en las fachadas de sus imponentes edificios, en el reflejo del resplandeciente sol que suele lucir la ciudad, y en sus famosos y nostálgicos tranvías. Aunque Lisboa es una ciudad que se puede recorrer fácilmente a pie, sus constantes desniveles hacen del tranvía una de las mejores opciones para moverse por la ciudad. Será también el mejor medio de transporte para llegar al famoso barrio de Belém.

Ubicado en la costa de la ciudad, donde el río Tajo se fusiona con el océano Atlántico, allí encontrarás las mayores joyas de la época de los descubrimientos de Lisboa. Destacan el Monasterio de los Jerónimos y la famosa Torre de Belém. Dos visitas indispensables. También encontrarás el Monumento a los descubridores y el Puente 25 de abril. Pero Lisboa ofrece mucho más que un casco antiguo cuidado e impresionantes monumentos. Desde lo más alto de las seis colinas que coronan la ciudad podrás disfrutar de impactantes vistas, y a escasos kilómetros de la ciudad encontrarás hermosas playas

Como buen pueblo pescador, en las tasquinhas de la ciudad podrás degustar deliciosos pescados, ¡y no te olvides de probar los famosos pasteles de Belém!

La cercanía de Lisboa con España, hace que tengas múltiples formas de llegar a la capital portuguesa. El Aeropuerto de Portelo, ubicado a 10 kilómetros escasos del centro de la ciudad, es uno de los principales aeropuertos del sur de Europa y está perfectamente conectado con la ciudad a través de líneas de autobús y metro. Pero también podemos llegar a la ciudad portuguesa en tren o por autopista. Si lo que quieres es un alojamiento céntrico, la mejor opción es alojarse en Bairro Alto o Alfama. Pero si buscas un lugar más alejado, el barrio de Belém y Alcántara son buenas opciones.

El sol y el ambiente amigable de Lisboa te están esperando, y seguro que no te defraudarán.

El precio incluye

  • El crucero seleccionado en el camarote de la categoría elegida y en régimen de Pensión Completa: agua no embotellada, café, té, té helado, limonada y agua de sabores. Experiencias gastronómicas sin un horario fijo ni asientos preasignados.
  • Entretenimiento a bordo (excepto las cenas espectáculo).
  • Parques acuáticos, instalaciones deportivas, programas juveniles, ambiente internacional con servicio de asistencia en español.
  • Tasas de embarque (incluidas en presupuesto final).
  • Clientes alojados en The Haven (H) y Suites (S) o camarotes Concierge (solo a bordo del Norwegian Joy) tendrán incluidos los 5 paquetes de extras disponibles (Bebidas Premium, Restaurantes de Especialidades, Internet, Excursiones y Paquete Familia y Amigos). En el resto de categorías, consulta las diferentes combinaciones de paquetes Free at Sea que podemos ofrecerte.

El precio no incluye

  • Los vuelos de ida y vuelta al puerto de embarque o desembarque. Puedes reservar en nuestra pestaña de vuelos los que mejor se ajusten a tu crucero.
  • Cargos de servicio a bordo y propinas.
  • Tratamientos de belleza.
  • Bebidas alcohólicas, cerveza, vino, helados y refrescos de marca, y agua embotellada.
  • Excursiones en tierra.
  • Gastos extras durante el crucero.
  • Suplemento en los restaurantes de especialidades.

Documentación

  • Es imprescindible realizar la reserva o compra indicando los nombres y apellidos exactamente igual que en el pasaporte, que a su vez debe tener una vigencia mínima de 6 meses.
  • Los pasajeros deben estar en posesión de la documentación exigida (pasaporte, visado, cédula de identidad) por las leyes de los países a/desde/o/a través de los que se vaya a viajar. El pasajero es el único responsable de tener la documentación adecuada para viajar y no tendrá derecho a recibir ningún reembolso en caso de que le denieguen el embarque por no presentar los documentos exigidos.
  • En caso de existir tarifas especiales para novios, es necesario acreditar certificado para disfrutar de estos precios.

Notas importantes

  • El paquete de bebidas es solamente para pasajeros de 21 años o más.
  • La edad mínima para viajar es de 6 meses. Se considera mayor de edad a los 18 años.
  • Una vez confirmada la reserva, la modificación o cancelación conllevará gastos por parte de la naviera (a consultar)
  • Es responsabilidad del cliente informarse sobre el idioma oficial a bordo de la naviera. Esta información la puede consultar a nuestros agentes por teléfono.
  • Todos los itinerarios están sujetos a cambios sin previo aviso. Confirma tu itinerario antes de comprar el crucero.

Precios y disponibilidad

1

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Precios por persona en ocupacion doble. 205€ de Tasas y propinas no incluidas.

Mié. 18/11/2020
Cabina Interior
Cabina Exterior
Cabina Balcón
Cabina Suite
Pasajeros

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