Mediterráneo: Italia, Turquía, Grecia, Malta y España

Crucero destino Mediterráneo

Mediterráneo: Italia, Turquía, Grecia, Malta y España

Crucero destino Mediterráneo

  • desde 25/07/2020 hasta 15/08/2020

  • Duración 12 días, 11 noches

  • Destino Mediterráneo

  • Barco Celebrity Apex

desde
1.627,50€

Itinerario

Navega 11 noches por Mediterráneo a bordo del Celebrity Apex desde Civitavecchia y visitando Estambul, Kusadasi, Santorini, Mykonos, Atenas, La Valletta y Barcelona.

Mapa
Dia Puertos Llegada Salida
1 1 Civitavecchia (Italia) -- 17:00
2 - 3 Navegación -- --
4 2 Estambul (Turquía) 07:00 17:00
5 3 Kusadasi (Turquía) 12:00 22:00
6 4 Santorini (Grecia) 07:00 19:00
7 5 Mykonos (Grecia) 06:00 18:00
8 6 Atenas (Grecia) 06:00 18:00
9 Navegación -- --
10 7 La Valletta (Malta) 07:00 16:00
11 Navegación -- --
12 8 Barcelona (España) 06:00 --

Civitavecchia

Civitavecchia
Civitavecchia es una ciudad y un municipio de la provincia de Roma en la región del centro de Italia, Lacio. Es un puerto de embarque o escala obligada de muchos cruceros para acceder a la ciudad de Roma.

Civitavecchia significa "ciudad vieja" y cuenta algunos atractivos turísticos como la pequeña catedral de San Francisco de Asís que se sitúa a la entrada del paseo peatonal, junto al tradicional mercado. También se puede visitar las Terme della Ficoncella, unas termas situadas al norte de la ciudad frecuentadas por los Civitavecchiesi y los romanos.

Estambul

Estambul
Antigua Constantinopla, capital de tres imperios, a caballo entre Europa y Asia, en un maravilloso paisaje natural, esta ciudad legendaria ofrece a los atónitos ojos del visitante tesoros y riquezas de su imborrable pasado. Iglesias, mezquitas, castillos y bazares se entremezclan a lo largo del Bósforo en un desfile único de color y sonido.
Lugares de interés: La Mezquita Azul, Santa Sofía, considerada la obra más grande y sagrada de la época Bizantina, El Cuerno de Oro, La Mezquita de Solimán el Magnífico, El Palacio Topkapi, El Gran Bazar, etc.
Qué hacer: Pasear por los barrios periféricos al Bósforo, visitar las Islas de los Príncipes en barco y comer un pescado en algunos de los locales de la orilla, ir de compras por el Gran Bazar, etc.

Kusadasi

Kusadasi
Kusadasi significa "Isla del pájaro" en turco y es conocido por ser uno de los destinos de muchos cruceros que navegan por aguas turcas. Se ubica a 15 km de Efeso y cuenta con un gran puerto que puede albergar hasta 600 barcos.

Kusadasi se ha convertido a lo largo de estos años en un destino para realizar grandes compras, por este motivo encontramos alrededor del puerto miles de comercios de venta de artesanía, alfombras, cuero y zapatería, textil, etc., donde el turista si quiere hacer una buena compra deberá regatear el precio con los vendedores.

Lo más atractivo para hacer en Kusadasi es caminar por sus callejuelas en el barrio de Kale y ver allí la mezquita principal. Como curiosidad, se puede visitar la casa en la que vivió sus últimos años de vida la Virgen María. Cuenta la tradición que la Virgen llegó a Efeso, acompañada de San Juan, al final de su vida.

Santorini

Santorini
Santorini, toda blanca y azul, toda agua y fuego. Existe una teoría según la cual en Santorini pudo haberse encontrado la perdida Atlántida.

Thira, la capital, es quizás el pueblo más bello y singular del Egeo. Se asoma al extremo de un precipicio que mira sobre el hueco dejado por el volcán. Este hueco se conoce como Caldera, ahora ocupado por el mar. Destacan sus catedrales, tanto la católica como la ortodoxa y su museo arqueológico.

El principal puerto es Acinios, está comunicado con Thira con un funicular o con cientos de peldaños. Se puede subir a pie o a lomos de los numerosos burros que realizan esta costosa labor diariamente. Asimismo, desde este puerto parten las barquitas que realizan las excursiones a las islas interiores de Nea Cameni, con sus aguas calientes, Palea Kameni y a la bellísima vecina Thirassia, que surge como una copia de Santorini pero junto al sorprendente islote de Aspro. Pero entre todos destaca el pueblo de Ia, desde donde se puede disfrutar del más bello atardecer, asomados desde el acantilado a las aguas del Egeo. Es un pueblo que conserva toda su tradición y autenticidad de ambiente tranquilo y sosegado, con las casas de intensos colores sobre la blanca cal, palacios y casas señoriales.

Mykonos

Mykonos
Lo primero que llama la atención al llegar a Mykonos son los inmaculados perfiles de su puerto y principal población, Chora, donde nada desentona. Todos los edificios, que rara vez superan las dos plantas e invariablemente respetan unas formas de gran pureza geométrica, están encalados. El color lo ofrecen las ventanas, casi todas pintadas de azul, aunque también algunas ofrecen el mismo rojo intenso que presentan las iglesias. Se dice que cuando se construyó se pretendía confundir a los muchos invasores y piratas que asolaban estas costas. Ahora, ese aparente caos urbanístico sirve para mantener al visitante permanentemente sorprendido. Son famosas también en esta isla sus 360 iglesias, así como los típicos molinos de viento. Cuenta asimismo con un museo arqueológico con obras de Rimias y Delos.

Otro aliciente más de esta isla son sus numerosas playas de arena fina. Vecina a ella se encuentra la isla de Delos, lugar de nacimiento de Apolo según la mitología griega, y de la que destacan las 55 estatuas de mármol que representan los leones.

Atenas

Atenas

Sumergirse entre las calles y monumentos de Atenas es experimentar un viaje hacia atrás en el tiempo. Dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor... En el caso de Atenas no sabemos si mejor, pero sí totalmente esplendoroso. ¡Por algo los griegos la llaman "la ciudad gloriosa"! La diosa Atenea, una de los tantos personajes de la mitología griega, dio nombre a la capital de un imperio que extendió su dominio por Europa, origen de nuestra civilización, lugar de nacimiento de célebres pensadores y artistas y cuna de la democracia. Tras 3.000 años de historia escrita en los libros, hoy es una ciudad de unos 700.000 habitantes, más de 3 millones si le sumamos su área metropolitana, que ha sobrepasado los límites de las colinas que la rodeaban y que en el presente aprovecha su valiosísimo patrimonio artístico para presumir de él. Así, Atenas es una ciudad animada, viva, ideal para disfrutar con los cinco sentidos. ¡Si Atenea fuera de carne y hueso no se cansaría de recorrerla!


La primera imagen que se te vendrá a la cabeza al hablar de Atenas es, sin duda, la de su Acrópolis, ¿a que sí? Vigilada de cerca por la colina de Filopapos, fue destruida y saqueada una y otra vez en su cometido de defender la ciudad, aunque ha logrado recomponerse gracias al empeño de los gobernantes griegos. Será imposible que recupere el esplendor de antaño, pero allí en todo lo alto de la ciudad te invita a que la construyas en tu cabeza, imaginando cómo algún día fue. Sin duda la parte que más destaca es el Partenón, toda una oda a la arquitectura de la Grecia clásica. Sus mágicas formas dóricas del siglo V a. C. cobijaban una reluciente escultura de Atenea que maravillaba a todos los atenienses. Con los siglos el Partenón fue blanco de desgracias: explosiones, robos, reconversiones... ¡Hasta terremotos! Pero ahí está, ahí está, viendo pasar el tiempo, como la madrileña Puerta de Alcalá. ¡Ojo! La Acrópolis no se acaba en el Partenón: los Propileos, el Templo de Atenea Miké y el Erecteion aportan su pequeño gran granito de arena para aumentar su leyenda. Para entender su aportación, nada mejor que visitar el contemporáneo Museo de la Acrópolis, un tesoro que guarda auténticas joyas extraídas de esta maravilla de la humanidad y ubicado a solo 300 metros de ella. El tiempo no está para desaprovecharlo; por eso, ya que andas por la Acrópolis, no dejes de visitar el Odeón de Herodes Ático, todo un auditorio del siglo II que, a pesar de su antigüedad, en tiempos contemporáneos ha acogido importantes eventos. A los pies de la Acrópolis se encuentra también el Teatro de Dioniso, el mayor teatro que los antiguos griegos levantaron sobre tierra firme y escenario de algunas de las mayores tragedias clásicas.


Una tragedia de verdad es que el Ágora Antigua de Atenas no haya sido capaz de llegar a nuestros días como algún día fue. Era el lugar de toma de decisiones políticas, además de un punto de encuentro social con múltiples fines: comerciales, religiosos, artísticos, deportivos... Un gran espacio abierto donde todo el mundo cabía, con tres partes diferenciadas. Una, el centro de gobierno, donde los propios atenienses debatían sobre el futuro político de su ciudad (¡eso sí que es una democracia en sentido estricto!). Dos, el mercado donde se compraban y vendían mercancías (¿ya se intercambiarían los griegos clásicos musakas y yogures?). Y tres, el recinto sagrado en el que se veneraba a los dioses. El Templo de Hefesto, dentro del recinto del ágora, te servirá para ver la arquitectura clásica con tus propios ojos, mientras que el Museo del Ágora Antigua exhibe objetos hallados en las excavaciones del recinto. ¡Está visto que en Atenas rascas debajo de una piedra y te sale un monumento! ¡Qué arte tienen estos atenienses!


No muy lejos del Ágora Antigua se encuentra el barrio de Kerameikos, donde los alfareros, grandes artistas de su tiempo, esculpían con sus manos pequeñas obras de arte. Seguro que más de uno acabó con sus huesos en el tranquilo cementerio ubicado aquí. Pero como esto de los muertos a veces da un poco de yuyu, mejor vámonos a pasear entre los vivos por las calles de Monastiraki, una zona perfecta para hacer unas compras. ¡Ve agilizando tus habilidades para el regateo cuando llegues al Mercado Central, cerca de la Plaza Omonia! Por esta zona está también la Biblioteca de Adriano, un emperador al que por lo visto le encantaba la lectura. Las terrazas de los restaurantes de Monastiraki son idóneos para leer un buen libro pero, ya que estamos en Atenas, ¿por qué no probar una musaka o un gyros con unas olivas y un buen vino griego? Los manjares que se preparan en las cocinas de Atenas son toda una exaltación de la rica gastronomía mediterránea. ¡También en el floreado laberinto de calles del barrio de Plaka! El más vivo y mágico de la capital griega pases a la hora que pases, llenito de casitas decimonónicas con encanto, hoteles para todos los bolsillos, tiendas de recuerdos y más terrazas. ¿Quién no se mete de buena gana en un laberinto como este? Además aquí están la Catedral Metropolitana y el Ágora Romana, que para su desgracia siempre ha vivido a la sombra del Ágora Antigua. Esto no quita que no valga la pena; de hecho fue el shopping center ateniense de la época romana (¡ríete tú de las Galerías Preciados!).


No te cansarás de patearte Atenas. ¡Estás ante la que fue capital de un imperio! Descubrirás lugares como Anafiotika, un barrio con espíritu de pueblo mediterráneo, un remanso de paz entre la muchedumbre de una capital. Y también te toparás con más cachitos de historia como el impresionante Estadio Panatenaico, escenario de las primeras Olimpiadas modernas donde hace muchos, muchos siglos los espectadores rugían con la misma intensidad que los forofos de fútbol. O el Templo de Zeus Olímpico, cuya construcción se alargó durante ¡siete siglos! Desde luego los atenienses tuvieron que armarse de paciencia para verlo acabado. Todo para que hoy no lo podamos ver en su totalidad (el paso del tiempo no perdona). No pasa nada, el presente nos regala interesantes puntos de reunión como la Plaza Síntagma, flanqueada por el Parlamento griego y el inmenso Jardín Nacional. En los otros lados del cuadrado que forma la plaza, el lujoso Hotel Grande Bretagne y la Tumba del Soldado Desconocido. Por si los muertos se escapan de su nicho, varios pintorescos evzones los vigilan día y noche. De la Plaza Síntagma parte la calle de Vasilissis Sofias, llena de interesantes centros de sabiduría al más puro estilo griego como el Museo Benaki, el Museo de Arte Cicládico, el Museo Bizantino o la Galería Nacional. Todos ellos son lugares de paso idóneos para adentrarse en la jungla mercantil de las calles de Kolonaki, uno de los barrios más lujosos de Atenas lleno de establecimientos de moda de alta gama. Para respirar del ajetreo humano, al fondo de Kolonaki te espera una pequeña jungla urbana, la colina de Licabeto. Tranquilo, para disfrutar de las formidables vistas desde sus 278 metros de altura no tienes por qué ir caminando, el funicular te ahorra el esfuerzo. ¡No vaya a ser que por el camino te coma el lobo (el nombre de la colina viene de los lobos que poblaban sus laderas en la antigüedad)!


El mundo subterráneo es todo un misterio ante una superficie con tantos restos históricos. Es por ello que las estaciones de metro atenienses son pequeños museos donde se exhiben los restos hallados durante la construcción de la red. El metro, además del tranvía, es el mejor medio de transporte para moverse por la ciudad y evitar el intenso tráfico que hay sobre el asfalto. Así llegarás más fácilmente al Museo Arqueológico, una cita a la que no puedes faltar, ya que su colección de objetos antiguos de la Antigua Grecia es la más importante del mundo. ¿Dónde iba a estar si no es aquí? En metro también podrás tocar el mar del Pireo, ciudad independiente que emergió sobre el Mediterráneo para convertirse en puerto ateniense. Ahora es lugar de partida de múltiples cruceros hacia las islas griegas, reposo de lujosos yates privados y zona de terraceo y buena compañía al lado del mar.


El moderno aeropuerto Eleftherios Venizelos, a poco más de media hora en metro o tren de la Plaza Síntagma, es la puerta de entrada desde Madrid y Barcelona a aquella capital del imperio que un día dominó la Península Ibérica. Hoy sigue siendo una ciudad luminosa y vital, acogedora con todos los que quieren venerar su belleza y leer detenidamente el libro de historia en tres dimensiones que regalan sus calles y monumentos. Una ciudad, además, rodeada de más motivos para visitarla: los monasterios de Meteora, Delfos o el clásico centro del universo, el Canal de Corinto, Olimpia (donde comenzó la historia de los Juegos Olímpicos)... ¡Métete de lleno en el corazón de la Grecia clásica!

La Valletta

La Valletta
Fenicios, cartagineses, romanos, bizantinos, árabes, normandos, españoles, franceses, ingleses, todos a lo largo de los siglos han dejado su huella y su legado en este archipiélago, que ilustra a la perfección el dicho, "las buenas esencias se guardan en frascos pequeños". Más de 300 iglesias y capillas, construidas entre los siglos XVII y XVIII, dan testimonio de la antigüedad y nobleza de muchas de sus ciudades y pueblos.

Barcelona

Barcelona
Barcelona tiene personalidad propia, la ciudad respira, late, se mueve, es una ciudad para caminar, para sentir, tiene una luz especial que te envuelve. A un lado, encontramos la montaña y al otro el mar que define su carácter. La ciudad está llena de energía y la gente vive la vida en sus calles, en sus terrazas, gracias al fantástico sol que parece que nunca deja de brillar. Es el lugar perfecto para deambular y descubrir todos sus rincones y los secretos que esconde. Barcelona es única gracias a una combinación muy especial de diferentes culturas que dejan su huella en la ciudad, del mar y la montaña... Fruto de esa mezcla surgió la rumba catalana mezcla de la rumba flamenca, el rock & roll y la música cubana. Déjate llevar por su ritmo pegadizo y canta eso de Rambla pa'qui Rambla pa'lla, esa es la rumba de Barcelona...

El precio incluye

  • El crucero seleccionado en camarote de la categoría elegida y en régimen de pensión completa.
  • Entretenimiento a bordo (consulta las actividades especiales).
  • Agua (no embotellada) para acompañar las comidas.
  • Tasas de embarque (incluidas en presupuesto final).

El precio no incluye

  • Los vuelos de ida y vuelta al puerto de embarque o desembarque. Puedes reservar en nuestra pestaña de vuelos los que mejor se ajusten a tu crucero.
  • Tasas de servicio o propinas de unos 12 euros aproximadamente por persona y día (a no ser que estén incluidas en presupuesto final).
  • Bebidas alcohólicas, cerveza, vino, helados de marca, refrescos y agua embotellada.
  • Tratamientos de belleza.
  • Excursiones en tierra.
  • Suplemento en los restaurantes de especialidades.

Documentación

  • Es imprescindible realizar la reserva o compra indicando los nombres y apellidos exactamente igual que en el pasaporte, que a su vez debe tener una vigencia mínima de 6 meses.
  • Los pasajeros deben estar en posesión de la documentación exigida (pasaporte, visado, cédula de identidad) por las leyes de los países a/desde/o/a través de los que se vaya a viajar. El pasajero es el único responsable de tener la documentación adecuada para viajar y no tendrá derecho a recibir ningún reembolso en caso de que le denieguen el embarque por no presentar los documentos exigidos.
  • En caso de existir tarifas especiales para novios, es necesario acreditar certificado para disfrutar de estos precios.

Notas importantes

  • La edad mínima para viajar es de 6 meses. Se considera mayor de edad a los 21 años.
  • Una vez confirmada la reserva, la modificación o cancelación conllevará gastos por parte de la naviera (a consultar)
  • Es responsabilidad del cliente informarse sobre el idioma oficial a bordo de la naviera. Esta información la puede consultar a nuestros agentes por teléfono.
  • Todos los itinerarios están sujetos a cambios sin previo aviso. Confirma tu itinerario antes de comprar el crucero.

Precios y disponibilidad

1

Seleccionar fecha y pasajeros

Precios por persona en ocupacion doble. 442€ de Tasas y propinas no incluidas.

Sáb. 25/07/2020
Cabina Interior
Cabina Exterior
Cabina Balcón
Cabina Suite
Sáb. 15/08/2020
Cabina Interior
Cabina Exterior
Cabina Balcón
Cabina Suite
Pasajeros

Pasajeros

Edad

Publicidad
Publicidad
¿Dudas? Llámanos
¿Dudas? Llámanos 935 208 373 De lunes a viernes de 9:00 a 19:00h.