En honor al día Mundial de los Récord Guinness, no te pierdas estos 5 rincones del planeta que por algún u otro motivo se han llevado un premio por lograr algo que nadie ha podido superar. ¿Nos acompañas a descubrirlos?

1. Inglaterra: vendiendo dulces desde hace siglos

En la encantadora localidad de Pately Bridge, concretamente entre los valles verdes de Yorkshire Dale, al norte de Inglaterra, se encuentra la tienda de golosinas más antigua del mundo. Se fundó en el año 1827 y actualmente todavía se llama “The Oldest Sweet Shop in England”, ya que los dueños decidieron mantener su nombre original. Desde entonces, endulza la vida de todo aquel que se decide a adentrarse en ella con sus chucherías de lo más vintage y su cuidada selección de chocolates. ¿Nuestra recomendación? No te pierdas los balines de regaliz mentolado recubiertos con una fina capa de caramelo; te harán perder el sentido. 

2. Groenlandia: kilómetros infinitos de naturaleza pura

¿Te imaginas un espacio natural del tamaño de 2 Españas? Podrías andar durante meses sin ver ni una sola construcción, maravillándote de paisajes como el que ves en la fotografía. Pues sí, déjame decirte que no es un sueño, se trata de una realidad escondida en el noroeste de Groenlandia, que ha recibido el galardón al espacio natural protegido más grande del planeta con ni más ni menos que 972.000 kilómetros cuadrados. Un lugar desértico, donde no vive nadie, a excepción de 30 militares daneses que habitan en distintos puntos de la región. Pero todavía hay más: en este rincón del mundo se concentra el 40% de la población total de bueyes almizcleros, así como osos polares y renos. ¿Te atreves a dar un paseo por aquí? 

3. Las Vegas: donde los miradores tocan el cielo

Si eres fan de los miradores, este te va a enamorar por completo, y es que en Las Vegas se encuentra la noria de observación más alta del mundo, con 167 metros de altura. Se trata de una millonaria inversión de 500 millones de dólares que se inauguró en 2014 y desde entonces maravilla a todo el que se atreve a montarse en ella, con unas vistas de ensueño. Su nombre es “High Roller” y se ha convertido en un símbolo de la mítica ciudad del juego. Cuenta con 28 cabinas, con capacidad de 40 personas en cada una. Eso sí… si quieres darte el capricho de subirte a ella, deberás pagar 30 dólares por una experiencia de media hora. ¿Te convence?

4. Moldavia: el paraíso del vino 

Algo así como un laberinto interminable, de esos que no acaban nunca, pero repleto de vino. Ni más ni menos que 200 kilómetros jalonados de botellas en lo que se ha convertido en la bodega más grande del mundo. Y es que aunque probablemente no lo sabías, Moldavia es uno de los grandes productores de vino a nivel mundial. La bodega Milestii Mici es prueba de ello, y alberga más de un millón y medio de botellas. La primera fue almacenada en 1968, y cada año se incluyen nuevas cosechas. ¿Sus vinos más cotizados? Los de 1973, que alcanzan un precio de hasta 500 euros.

5. Italia: el fondo del mar en el interior de un hotel

Si te dijeran que en Pádua (Italia) existe una piscina de 14 plantas, con 42 metros de profundidad, ¿lo creerías? Ve a por tu traje de baño y tus aletas, porque sí; existe. En el pueblo italiano de Montegrotto Terme, conocido por las grandes propiedades curativas de sus aguas termales, se encuentra la piscina más profunda del mundo entero. Se trata de una gigantesca balsa de agua dulce que forma parte de las instalaciones del hotel Millepini Terme, y fue inaugurada en 2014. Además, puedes usarla durante la época del año que quieras, ya que la temperatura de sus aguas oscila entre los 32 y los 34 grados. ¡Al agua patos! 

El mundo está lleno de rincones alucinantes que quieren ponerte la piel de gallina mientras los descubres. Dales una oportunidad y lánzate a la aventura de los récord guinness mientras viajas. ¡Bon voyage!

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Amante de la música y las letras desde que tengo uso de razón, sueño con aprender todos los idiomas del mundo antes de los 30. No hay puzzle que se me resista, y tengo siempre las maletas listas para salir a la aventura. Las tres veces que he estado en África, he querido quedarme.