Ha llegado el viernes, tienes el fin de semana por delante, y aunque te dé más pereza que felicitar cumpleaños por Facebook o el cambio de armario, sabes que en un momento u otro te va tocar ir a hacer la compra. Esta semana has sobrevivido con los reaprovechados que has ido encontrado por la nevera y a base take away, pero sabes que ese ritmo no va a aguantar una semana más. Así que, ya que vas tener que hacer la lista de la compra (online o física) ¿por qué no aprovechamos para darle un poco de gracia al asunto? Aquí te dejo 5 formas de hacer tu compra solidaria:

1. Bolsas de algodón para la fruta

Estas bolsas son lo más. No solo le ahorrarás un poco de plástico al mundo cada semana, sino que encima serás la envidia del súper cuando estés guardando en ellas los aguacates y los tomates, porque son ideales y además no tendrás que pelearte con la bolsa de plástico buscando el lado por el que se abre y pegando en ella la odiosa etiqueta. El plus es que son el regalo perfecto para tu amigo eco-hippster que tiene de todo.

2. Pregúntale a la vecina si necesita algo

Si después de casi un mes sin cargar la nevera ya sabes que te vas a tener que traer medio supermercado, que poquito te cuesta picarle a la vecina del 5º y preguntarle si le falta leche o algo de última hora. Es tan fácil y la vas a hacer tan, tan feliz… <3

3. Haz una compra online para una entidad social

Y para los que no tienen vecina en el 5º o no conocen otro método de pago más que Paypal, también está la opción de ayudar a esa ONG donde suelen necesitar alimentos básicos para familias o niños en riesgo de exclusión social. Siempre quieres colaborar, pero nunca tienes tiempo de llevarles un par de bolsas de comida. ¿Por qué no haces una compra online y les mandas directamente una cesta con lo que más les suele escasear? En la Asociación Hogar de María (Barcelona) y Alternativa en Marcha (Madrid) necesitan siempre pañales de 0 a 3 años y en Hermanitas de los Pobres recogen leche y aceite para personas mayores. Más fácil no puede ser.

4. Invita a desayunar a esa persona que está en la puerta del super

Esta propuesta es de un nivel superior, pero te va dejar una historia única para recordar. Invitar a desayunar un café con chuchos o porras a ese señor o señora que suele estar en la puerta de tu supermercado puede ser la mejor forma de empezar un fin de semana diferente. Además, -y esto te lo digo por experiencia- te ahorras muchas compras en la sección de galletas y chocolatinas por culpa de la glotonería de ir a comprar con el estómago vacío.

5. Súmate al Redondeo Solidario

Hay un proverbio africano que me encanta y que seguro que has oído (o leído en post de Instagram sobre un fondo de cactus) que dice que “mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”. Está claro que por mucho que uno recicle o cierre el grifo cuando se lava los dientes, poco puede conseguir si está solo, pero cuando todos nos sumamos a gestos como el Redondeo Solidario -para donar esos céntimos de más al finalizar una compra- podemos conseguir una gran ayuda.

Atrápalo ya nos dan la posibilidad de convertir todas nuestras compras en solidarias con unos pocos céntimos o un euro y colaborar en diferentes causas sociales, como este mes, que ayudarán en el reparto semanal de alimentos frescos para más de 300 familias de Barcelona.

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Me gustan los superhéroes de carne y hueso, que luchan por restablecer el equilibrio y llevar luz a los rincones donde reina la oscuridad. Busco aliados que se sumen a mi causa todos los meses, porque la tierra gira sola, pero el mundo lo hacemos girar nosotros.