Perú es uno de esos destinos que siempre había estado en mi lista de “lugares que visitar antes de morir”, y por fin llegó el momento. Me habían hablado maravillas de su gastronomía, su historia milenaria y la bondad de su gente, pero cuando pude vivirlo en primera persona, sentí que me había enamorado por completo. ¿Quieres saber por qué? He aquí mi TOP 5 razones por las que me robó el corazón en cuestión de segundos. 

1. Los encantos de Lima

Huacas, museos, centros ceremoniales, complejos arqueológicos… Lima es el lugar perfecto para disfrutar de rincones y paisajes únicos. Hazte con una bicicleta y pasea por el malecón de Miraflores mientras contemplas un atardecer de película, sobre acantilados con vistas al océano Pacífico. Esto es uno de los mejores regalos que puedes hacerle a tus sentidos, por no hablar de pasear por el centro histórico de la capital, declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco. La belleza de su arquitectura es famosa mundialmente, desde la Plaza Mayor hasta la Catedral, pasando por las catacumbas de San Francisco, entre muchas otras maravillas. 

¿Nuestra recomendación? No te pierdas la Plaza San Martín, una de las más bonitas de la ciudad, y cuando llegues… no olvides llenar tu estómago con la mejor gastronomía peruana. Las calles de Lima ofrecen exquisitos platos para todos los bolsillos, y si te encuentras frente al mar, no desperdicies la oportunidad de probar la comida marina.  

2. Los secretos del Valle Sagrado

Este lugar te dejará con la boca abierta. Entre imponentes paisajes llenos de vegetación y ciudades con culturas milenarias, se encuentra el Valle Sagrado. Sus innumerables rincones arqueológicos lo han convertido en un lugar perfecto para los amantes de la arqueología, y en tiempo de los Incas, fue el principal centro de producción agrícola. Su agradable clima y recursos naturales casi infinitos, convierten este lugar en uno de los más bonitos de Perú. En su día fue el centro de la civilización cusqueña, y hoy podemos contemplar altas montañas adornadas de gran variedad de colores gracias a sus campos de cultivos. Además, este lugar lo recorre un esplendoroso río y un conjunto de pueblos pintorescos en los que querrás quedarte a vivir.

3. La inmensidad de Machu Picchu

Ni más ni menos que una de las 7 maravillas del mundo moderno, declarada como patrimonio de la humanidad en 1983, y uno de los tesoros más preciados de Perú. Su nombre significa “montaña vieja” y está situada a 2453 metros sobre el nivel del mar, en un promontorio rocoso. Eso sí, si te decides a trepar por este punto ten cuidado, ya que es frecuente que durante la subida los viajeros sientan el mal de altura. Y si quieres saber cómo llegar hasta allí, te recomendamos que salgas desde Aguas Calientes para iniciar la ruta hacia esta maravilla del mundo moderno. Y luego… nos das las gracias ;)

4. Cusco y su Montaña de Siete Colores

Cusco es una de las ciudades más místicas y sagradas de este país de sudamérica. Considerada la capital del Imperio Tahuantinsuyo, tiene un legado histórico y arquitectónico digno de admirar, que la convierten en otra joya construida con la sabiduría de los antiguos incas. Desde sus cordilleras naturales hasta sus ríos como el Urubamba, sus paisajes son lo más parecido al paraíso. Pero, ¿qué me dices de dar un paseo por una montaña que tiene ni más ni menos que siete colores distintos? Como si se tratara de un arcoíris de arena, la montaña de los Siete Colores, también conocida como Vinicunca, se levanta a tan solo 100 kilómetros de Cusco. Sus laderas y cumbres teñidas por franjas de colores fucsia, turquesa, lavanda y dorado, serán la mejor excusa para renovar tu feed the instagram. 

5. Las ciudades de Chiclayo y Trujillo

Chiclayo y Trujillo son dos ciudades peruanas que merecen sí o sí tu visita; vayamos por partes. Chiclayo fue fundada cerca de un importante lugar arqueológico, las ruinas del norte de Wari, y hoy se ha convertido en el destino de vacaciones peruano por excelencia. No te pierdas las pirámides de adobe, el dorado Palacio Municipal, las catedrales o la tumba del Señor de Sipán. Adéntrate en el Mercado Modelo para rebuscar entre los artículos místicos del Mercado de Brujos, y hazte con tu amuleto favorito. Y si todavía quieres más cultura antigua, no te pierdas la ciudad de Trujillo. Visita las ruinas arcaicas del yacimiento de Chan Chan y sorpréndete con los templos, las Huacas de sol y la Luna de Moche. ¡Ah! Y no te vayas sin probar la cerveza de maíz… te encantará ;)

Perú esconde mil y un secretos entre su naturaleza y su cultura milenaria, así que no lo pienses más y prepárate para rodearte de llamas mientras disfrutas de un atardecer de película. Al parecer los incas tenían muy buen gusto, y todavía perdura entre sus ruinas. ¿Te lo vas a perder? 

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Amante de la música y las letras desde que tengo uso de razón, sueño con aprender todos los idiomas del mundo antes de los 30. No hay puzzle que se me resista, y tengo siempre las maletas listas para salir a la aventura. Las dos veces que he estado en África, he querido quedarme.