Como sociedad, nuestros resultados copiando americanadas han sido cuanto menos irregulares: acertamos con Halloween (toda excusa para disfrazarse es poca), pero patinamos con la locura consumista de Black Friday o el empalague de San Valentín.

Es nuestra responsabilidad informarnos mejor y reflexionar un poco antes de decidir qué tradiciones importar. Y, en lugar de copiar sin ton ni son, adaptarlas teniendo en cuenta nuestras características.

Pensemos, ¿qué es lo que se nos da genial a todos los españoles y que, por nuestra cultura e idiosincrasia dominamos muchísimo mejor que cualquier yanqui?

Exacto, comer. Y no comer de cualquier manera: comer BIEN.

¿Y qué festejo americano está especialmente unido al acto de ingerir manjares sin mesura?

Efectivamente, Acción de Gracias.

En 1621 los Padres Peregrinos celebraron su primera cosecha en el Nuevo Mundo con un festín gastronómico que duró tres días. En la actualidad, las familias americanas se reúnen el cuarto jueves de noviembre para agradecer todo lo bueno de la vida y, sobre todo, comer hasta casi reventar.

¿Cómo puede ser que no hayamos importado una tradición basada casi exclusivamente en hartarse de deliciosas viandas?

mesa_accióndegracias
Imagen vía.

Esto es muy serio, Houdinis. Tenemos una oportunidad de oro para moldear Thanksgiving a nuestra manera antes de que los vagos publicistas de nuestro país hagan un cutre corta y pega de cualquier manera.

Estas son mis ideas para introducir Acción de Gracias en España y hacerlo a la Houdini.

Lista de invitados friends-friendly

La tradición marca que debemos invitar a nuestra familia, pero para eso ya tenemos la Navidad y tampoco hace falta abusar.

El cuarto jueves de noviembre nadie estará celebrando nada, así que es un buen momento para juntar a tus amigos y evitar los problemas de agenda de diciembre. Es bonito, es tierno y, además, en Anatomía de Grey siempre lo hacen así.

Para los más intrépidos, propongo confeccionar listas de invitados temáticas que pueden variar de año a año:

  • Cena con todos tus ex.
  • Cena con todos tus actuales.
  • Cena de desvirtualización con tus amiguitos de internet.  
  • Cena de freelances que siempre se quedan sin fiesta de navidad.

Americanadas las justas

Y lo justo es calcar aquello que verdaderamente identifica a esta celebración: la comida. Es el momento de sacar a la Bree Van de Kamp que todos llevamos dentro y encerrarse en la cocina a cocinar durante horas platos tan otoñales y “ligeritos” como: pavo relleno, puré de patatas con gravy o el pastel de calabaza. Si no tienes ni idea de por dónde empezar, puedes intentar atrapar este taller de cocina de Thanksgiving y convertirte en experto en cuatro horas.

Si aun así la idea no te motiva lo suficiente, anímate pensando que por fin tendrás una excusa para comprar exóticos productos made in USA en tu supermercado americano de confianza. (Yo te recomiendo Taste of America).

Go hortera or go home

Para sobriedad ya tenemos la Semana Santa. Aquí hemos venido a jugar. Propongo lanzarnos sin mesura a la tradición de los jerséis navideños horteras adaptándolos a nuestros símbolos otoñales. Triunfarás con colores estridentes, texturas imposibles y estampas como la castañera, la vendimia o la matanza del cerdo.

Jersey
Imagen vía.

Protagonistas: las sobras

En Estados Unidos es tradición aprovechar las copiosas sobras de la cena para alimentarse durante días. No pongo en duda las aptitudes culinarias de los americanos, pero, si hay un pueblo curtido en cocina de aprovechamiento, ese es el español.

Démosles una lección a esos guiris y reciclemos los restos de pavo para cocinar deliciosas croquetas, caldos, arrocitos, migas o ropa vieja a la americana. ¡De esta nos hacemos con Pinterest!

Especiales de TV americanos

En el tema televisivo nos conviene copiar sin miramientos. Aprovechemos este día para volver a ver los mejores especiales de Acción de Gracias de nuestras series favoritas.

Mis recomendaciones:

The one with all the Thanksgivings (1998), de Friends, en el que Mónica y Chandler protagonizan la escena de amor más romántica y absurda de la historia de la televisión.

A Charlie Brown Thanksgiving (1973), de El show de Charlie Brown y Snoopy, que incluye una de las mejores canciones que Vince Guaraldi compuso para el programa: Linus and Lucy.

Y, por supuesto, gracias

Si tienes que quedarte con un solo elemento de esta tradición, que sea el de ser agradecido. Abandona el cinismo y da las gracias por las cosas buenas de tu vida: los amigos que compartirán esta celebración contigo, la deliciosa comida que te vas a meter entre pecho y espalda o esta fantástica oportunidad de escapar, una vez más, de la rutina.

Imagen de portada vía.

Como sociedad, nuestros resultados copiando americanadas han sido cuanto menos irregulares: acertamos con Halloween (toda excusa para disfrazarse es poca), pero patinamos con la locura consumista de Black Friday o el empalague de San Valentín.

Es nuestra responsabilidad informarnos mejor y reflexionar un poco antes de decidir qué tradiciones importar. Y, en lugar de copiar sin ton ni son, adaptarlas teniendo en cuenta nuestras características.

Pensemos, ¿qué es lo que se nos da genial a todos los españoles y que, por nuestra cultura e idiosincrasia dominamos muchísimo mejor que cualquier yanqui?

Exacto, comer. Y no comer de cualquier manera: comer BIEN.

¿Y qué festejo americano está especialmente unido al acto de ingerir manjares sin mesura?

Efectivamente, Acción de Gracias.

En 1621 los Padres Peregrinos celebraron su primera cosecha en el Nuevo Mundo con un festín gastronómico que duró tres días. En la actualidad, las familias americanas se reúnen el cuarto jueves de noviembre para agradecer todo lo bueno de la vida y, sobre todo, comer hasta casi reventar.

¿Cómo puede ser que no hayamos importado una tradición basada casi exclusivamente en hartarse de deliciosas viandas?

mesa_accióndegracias
Imagen vía.

Esto es muy serio, Houdinis. Tenemos una oportunidad de oro para moldear Thanksgiving a nuestra manera antes de que los vagos publicistas de nuestro país hagan un cutre corta y pega de cualquier manera.

Estas son mis ideas para introducir Acción de Gracias en España y hacerlo a la Houdini.

Lista de invitados friends-friendly

La tradición marca que debemos invitar a nuestra familia, pero para eso ya tenemos la Navidad y tampoco hace falta abusar.

El cuarto jueves de noviembre nadie estará celebrando nada, así que es un buen momento para juntar a tus amigos y evitar los problemas de agenda de diciembre. Es bonito, es tierno y, además, en Anatomía de Grey siempre lo hacen así.

Para los más intrépidos, propongo confeccionar listas de invitados temáticas que pueden variar de año a año:

  • Cena con todos tus ex.
  • Cena con todos tus actuales.
  • Cena de desvirtualización con tus amiguitos de internet.  
  • Cena de freelances que siempre se quedan sin fiesta de navidad.

Americanadas las justas

Y lo justo es calcar aquello que verdaderamente identifica a esta celebración: la comida. Es el momento de sacar a la Bree Van de Kamp que todos llevamos dentro y encerrarse en la cocina a cocinar durante horas platos tan otoñales y “ligeritos” como: pavo relleno, puré de patatas con gravy o el pastel de calabaza. Si no tienes ni idea de por dónde empezar, puedes intentar atrapar este taller de cocina de Thanksgiving y convertirte en experto en cuatro horas.

Si aun así la idea no te motiva lo suficiente, anímate pensando que por fin tendrás una excusa para comprar exóticos productos made in USA en tu supermercado americano de confianza. (Yo te recomiendo Taste of America).

Go hortera or go home

Para sobriedad ya tenemos la Semana Santa. Aquí hemos venido a jugar. Propongo lanzarnos sin mesura a la tradición de los jerséis navideños horteras adaptándolos a nuestros símbolos otoñales. Triunfarás con colores estridentes, texturas imposibles y estampas como la castañera, la vendimia o la matanza del cerdo.

Jersey
Imagen vía.

Protagonistas: las sobras

En Estados Unidos es tradición aprovechar las copiosas sobras de la cena para alimentarse durante días. No pongo en duda las aptitudes culinarias de los americanos, pero, si hay un pueblo curtido en cocina de aprovechamiento, ese es el español.

Démosles una lección a esos guiris y reciclemos los restos de pavo para cocinar deliciosas croquetas, caldos, arrocitos, migas o ropa vieja a la americana. ¡De esta nos hacemos con Pinterest!

Especiales de TV americanos

En el tema televisivo nos conviene copiar sin miramientos. Aprovechemos este día para volver a ver los mejores especiales de Acción de Gracias de nuestras series favoritas.

Mis recomendaciones:

The one with all the Thanksgivings (1998), de Friends, en el que Mónica y Chandler protagonizan la escena de amor más romántica y absurda de la historia de la televisión.

A Charlie Brown Thanksgiving (1973), de El show de Charlie Brown y Snoopy, que incluye una de las mejores canciones que Vince Guaraldi compuso para el programa: Linus and Lucy.

Y, por supuesto, gracias

Si tienes que quedarte con un solo elemento de esta tradición, que sea el de ser agradecido. Abandona el cinismo y da las gracias por las cosas buenas de tu vida: los amigos que compartirán esta celebración contigo, la deliciosa comida que te vas a meter entre pecho y espalda o esta fantástica oportunidad de escapar, una vez más, de la rutina.

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Creativa publicitaria por el día, lavo mi conciencia en internet por las noches. Siempre preparada para montar en un tren, avión o caballito humano en busca de nuevas vistas y buen comer.