Parece que este verano va a estar complicado viajar muy lejos. Entiendo que para “los ciudadanos del mundo” como yo, adictos a la adrenalina de altos vuelos y a la explosión de sabores exóticos, va a ser difícil echar el ancla. Por suerte para mí, vivo en una tierra que nos regala destinos de película como Almería, un lugar que son muchos lugares en uno, y que puede colmar todas las ansias de viajar en una misma expedición. Si me seguís, ¡allá vamos!

Ya decía la Carrá que “en el sur se pasa mejor” y no le faltaba razón. Más allá del sol abrasador, las playas, el pescaíto frito, Tomatito y David Bisbal, Almería nos ofrece un sinfín de lugares que te permitirán viajar a otro mundo, ahora que el nuestro se ha puesto algo feo.

Esta peli ya la he visto

Personalmente, todo esto de la pandemia me está sabiendo a peli de ficción, y como Almería ha sido siempre zona preferente de localizaciones cinematográficas, me parece un buen sitio donde desconectar de la nueva realidad. Aquí se han rodado grandes superproducciones de la historia del cine, como Lawrence de Arabia, Cleopatra, Conan el bárbaro, Indiana Jones y la última cruzada o Exodus: Dioses y reyes. Y aquí Clint Eastwood ha desenfundado más rápido que su propia sombra. También el cine Español ha sabido valorar el paisaje almeriense y las interminables horas de luz que disfruta esta tierra de cine. Aquí se cocinaron entre otras: Las cosas del querer, El pájaro de la felicidad, Bwana, Hable con ella, Camino, La mitad de Óscar o Vivir es fácil con los ojos cerrados. 

Tanto si eres cinéfilo como si no, disfrutar de alguna de las numerosas rutas del cine que te ofrece Almería es un planón para este verano de ciencia ficción que nos está tocando vivir.

Bienvenido a Kripton

Y hablando de pelis, si eres de la época de Superman, te recomiendo bajar a 60 metros de profundidad y adentrarte en la Geoda de Pulpí, la joya geológica más grande de Europa y también lo más parecido a la cueva de Kripton. Una cavidad de 8 metros de largo, por casi 2 de ancho y alto formada por cristales perfectamente tallados por la naturaleza. Un espectáculo único que parece de otro mundo. Otra joya geológica digna de superhéroes es el Paraje Natural “Karst en Yesos de Sorbas”, con varios kilómetros de galerías excavadas en rocas de yeso, estalagmitas y estalactitas entre las que puedes profundizar de verdad en las entrañas de la tierra.

¡Y la luna!

Observatorio Astronómico Calar Alto
Observatorio Astronómico Calar Alto

Ahora mismo a muchos nos encantaría escapar una temporadita de los males de la tierra, pero mientras no pueda financiarme un cohete, me conformo con viajar desde el Observatorio Astronómico de Calar Alto, donde puedes ver las estrellas desde un telescopio con una lente de 1.23 metros, el único de Europa. Si te animas a realizar toda la visita, podrás aplicar a tu vida diaria los conocimientos del universo, y es otra forma de sentirte Superman y volar hasta las estrellas y planetas del sistema Solar. En este rincón de Almería tienes vistas increíbles durante todo el día y toda la noche. Si el Apolo XIII hubiese partido desde Almería, la frase mítica sería hoy “Almería, no hay ningún problema”.

El Cielo también está en la tierra

Cabo de Gata Almería

Otra opción para darse un paseo lunar sin salir de Almería es el Parque Natural de Cabo de Gata. Se trata del espacio protegido marítimo-terrestre más grande del Mediterráneo occidental y otra maravilla de la naturaleza que te transportará a otro mundo. 

Si quieres viajar a otros tiempos tienes la playa de los Muertos, que debe su nombre a una antigua leyenda que dice que los cuerpos de los naufragios iban a parar a esta playa. Otros lugares imperdibles son el mirador de las Sirenas, el faro, las salinas o la Cala Enmedio

Seas cinéfilo, explorador, astronauta, kriptoniano, lagarto, cantaor o vividor, encontrarás tu rincón favorito de Almería y no querrás volver a la normalidad (ni vieja ni nueva). Tómatelo como un paréntesis de película, porque lo de Almería no es normal. Es de película.

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Cantante asmático y carismático, abogado del diablo más por oficio que por convicción. Viajero, vividor y trotamundos, voy de gira porque me toca. No soporto a la gente gris ni a los cobardes. La vida es música, música, música.