Dicen que las mejores experiencias son aquellas que llegan un día común y que convierten tu vida en algo extraordinario. Algunos dirán que se tratan de maravillosas casualidades, otros creerán que son sincronicidades movidas por el universo para devolver a las personas al camino correcto. Sea como sea, cualquier elemento puede ser el detonante de un cambio formidable, y en mi caso fueron las taquillas físicas de Atrápalo.

Recuerdo aquel día como si acabara de vivirlo. Me encontraba en plena tarde de julio paseando por la Gran Vía, sin rumbo. Esta zona tan emblemática es considerada el Broadway de Madrid. Hacía tiempo que mi vida no era como la había imaginado, pero aquel día me levanté especialmente perdido. De repente el sol desapareció y gruesas y violentas gotas de lluvia comenzaron a golpear mi cabeza. 

Fuente: madridsecreto.co

Eché una mirada rápida y me percaté de que a pocos pasos de mi se encontraba el Palacio de la Prensa, uno de los edificios más altos de la capital española aposentado desde hace décadas en la Plaza de Callao. Mientras corría en esa dirección, vislumbré una taquilla que me era totalmente desconocida y que hipnotizó mis sentidos por completo. Cuando ya estuve resguardado de la lluvia, descubrí que se trataba de unas taquillas de una empresa llamada Atrápalo. El nombre no me sonaba para nada, pero los carteles que rodeaban la fachada de arriba abajo captaron toda mi atención. Se anunciaban obras de teatro tanto clásico como moderno, musicales, museos, actividades culturales, actividades deportivas y de aventura, experiencias relacionadas con la gastronomía, parques temáticos y actividades infantiles… Todo un mundo de ocio pidiendo a gritos ser disfrutado.

Me quedé varios segundos indagando sobre el curioso establecimiento. Resultó ser una taquilla que formaba parte de un negocio online en el que poder encontrar entradas a buen precio. Nunca me había sentido atraído por este tipo de espectáculos, y el complicado mundo de internet se me escapaba por completo, pero ahora una nueva chispa de ilusión recorrió todo mi ser. Sentí que quería, que necesitaba vivir una experiencia diferente, algo que me arrancara de las crueles garras de la rutina y me hiciera conectar de nuevo con la vida. Me acerqué a la taquilla y compré una entrada para asistir a un musical que empezaba en menos de una hora, en un sublime teatro ubicado en la misma Gran Vía.

Si me hubieran desvelado lo que estaba a punto de suceder, jamás lo hubiera creído. Me coloqué en la cola del teatro, y esperé a que poco a poco fuera avanzando para poder acceder a la sala. Enfrente de mí había una pareja con dos pequeños traviesos desesperados por entrar. Uno de ellos se me quedó mirando fijamente, con una mezcla entre curiosidad y sorpresa. Le esbocé una pequeña sonrisa. Cuando el niño se acercó a mí y me sacudió el pantalón, el padre se dio la vuelta para llamarle la atención, y al mirarme a los ojos para disculparse, ambos nos quedamos paralizados. Y es que era imposible no reconocer aquella mirada profunda chocolate de ojos grandes… 

¿Papá?”. Era la primera vez tras años que oía la voz de mi hijo, ya que un cúmulo de desacuerdos extremos y fuertes palabras hizo que nos diéramos la espalda. Ambos habíamos cometido errores, pero en aquel momento nada de eso importó. Ahora volvíamos a estar frente a frente, y dejándonos embriagar por la ilusión del reencuentro rompimos todas las distancias con un cálido abrazo. Me presentó a la mujer que había robado su corazón y con la que ahora había formado su propia familia, y mientras esperábamos a que la cola fuera avanzando nos pusimos al día de lo que nuestras vidas habían sido, perdiendo el sentido de lo que nos rodeaba.

Fuente: eldiadigital.es

Y así es como Atrápalo volvió a unir nuestros destinos. Mi hijo adquirió la entrada en su principal canal online, y los caprichosos hilos del destino hicieron que la lluvia me condujera hacia las taquillas físicas de Atrápalo, un lugar en el que los milagros se materializan y la magia resurge. Un lugar que ofrece todo tipo de experiencias de entretenimiento al alcance de todo tipo de personas y necesidades. En Atrápalo el online y el offline se dan de la mano, trascendiendo todos los límites, llevando la magia de los escenarios a la realidad misma. Porque todos tenemos derecho a pasarlo bien, a desconectar y a disfrutar de la magia del espectáculo, y Atrápalo lo pone más fácil que nunca.

Si quieres vivir historias como esta, no te olvides de visitar las taquillas Atrápalo en la Plaza del Callao, 4, de Madrid, de miércoles a domingo de 16:00 a 22:00.

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Me fascina el mundo de la comunicación hecho arte. La música me hace vibrar, sobre todo la de Jack White. Soy una friki empedernida de Marvel, Ironman es mi superhéroe top. Para mi no hay mejor viaje que la vida, aunque no rechazaría un vuelo a la India...