Vivir en Barcelona es genial, sí, pero para muchos no es una tarea fácil. Y es que a pesar de que hay casi más alojamientos que personas, el problema está en el precio de estos. Muchas familias no se pueden permitir el costo de un apartamento, y viven situaciones complicadas. Pero, ¿qué te parece esta ingeniosa solución? No es la primera vez que hablamos de contenedores marítimos, y esta vez Barcelona es la protagonista.

Se trata ni más ni menos que de un bloque de 4 pisos prefabricado, hecho a partir de contenedores marítimos, que acogerá a familias desahuciadas en la gran ciudad. Dichos alojamientos tendrán entre 30 y 60 metros cuadrados, y serán el hogar de aquellos que más lo necesitan. Esta iniciativa ha surgido de un programa del Ayuntamiento de Barcelona llamado “Allotjaments de Proximitat Provisionals” que busca reciclar y al mismo tiempo construir viviendas sociales. 

Los primeros contenedores ya han desembarcado en el barrio Gótico, donde se levantará la construcción, y están listos para ser transformados en viviendas. Esto supone una alternativa de alojamiento mucho más rápida y económica que debería replicarse alrededor del mundo.

¿Cómo será la vivienda?

El aspecto será de un edificio de 4 plantas, y cada planta estará dividida en 3 viviendas. En total, suman 12 contenedores transformados en alojamientos, que acogerán a 12 familias del barrio que han sido expulsadas por desalojos. Además, se instalará un ascensor, unas escaleras y pasarelas de acceso.  ¡Ah! Y un huerto urbano en la azotea, para aquellos que quieran cultivar y poner a prueba sus conocimientos agrarios. Eso sí, las familias que vivan en este edificio, estarán de paso hasta que se les encuentre una vivienda social definitiva.

Así que ya sabes, siempre puedes darte una vuelta por el barrio Gótico y echarle un ojo a esta original obra arquitectónica. Y ya que estás por ahí… disfruta del paseo porque es una de las zonas más bonitas de Barcelona. 

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Amante de la música y las letras desde que tengo uso de razón, sueño con aprender todos los idiomas del mundo antes de los 30. No hay puzzle que se me resista, y tengo siempre las maletas listas para salir a la aventura. Las dos veces que he estado en África, he querido quedarme.