Hola, bienvenido al “Yellow day”, el día más feliz del año. Sí, sí, has leído bien, resulta que hoy 20 de junio tienes muchas más probabilidades de ser feliz que cualquier otro día. ¿Te lo crees? El hecho de que sea un día “yellow” no significa que al salir de casa vayas a verlo todo con un filtro amarillo, como si un grupo de artistas (no muy cuerdos) hubiese pasado la noche dale que dale con la brocha por toda la ciudad. No, resulta que esta denominación se debe a que es uno de los días del año con más horas de luz.

Si vives en Madrid, debes saber que hoy disfrutarás ni más ni menos que de 15 horas y 4 minutos de sol, y si vives en Barcelona, tendrás luz natural durante 15 horas y 10 minutos. Pero el panorama es todavía mejor para aquellos ciudadanos de A Coruña, que verán sus rayos durante 15 horas y 24 minutos. Increíble, pero cierto.

He aquí una oportunidad perfecta para hacer todo aquello que siempre has querido pero que por falta de “tiempo” no has logrado hacer. Se acabaron las excusas, hoy tienes tantas horas como oportunidades para sacar el máximo partido a todo lo que te rodea, y al mismo tiempo empezar a cambiar aquellas cosas de tu vida que no te convencen demasiado. Y lo mejor de todo, lo harás con alegría. Aquí te dejamos algunas ideas:

  1. – Dile a esa persona cuánto la quieres.
  2. – Compra un billete y escápate a la otra punta del mundo.
  3. Sal a bailar como si no hubiera un mañana.
  4. – Hazte un autoregalo, porque sí.
  5. – Pon modo avión y disfruta de la vida sin “conexión”.
  6. – Prepara tu comida favorita y compártela con quien más te apetezca.
  7. – Y muuuuchas cosas más…

Porque a pesar de que esta mañana el sol haya querido retar al “yellow day” escondiéndose tras alguna nube, el verdadero secreto de la felicidad reside en tu interior. Y si necesitabas una excusa para empezar a regalar sonrisas, ya la has encontrado ;)

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Amante de la música y las letras desde que tengo uso de razón, sueño con aprender todos los idiomas del mundo antes de los 30. No hay puzzle que se me resista, y tengo siempre las maletas listas para salir a la aventura. Las dos veces que he estado en África, he querido quedarme.