Existen muchos destinos preparados para el verano o el invierno, pero pocos son capaces de adaptarse al veroño como lo hacen Cantabria, sus contrastes y sus 22ºC de media. El veroño no es sino esa época entre finales de septiembre y el mes de octubre en el que el mejor remedio para la crisis post vacacional invita a una última tregua que resumimos en la siguiente bucket list. La de la compra, puede esperar. 

 Surf

Dice la leyenda que si en la playa de Somo no hay olas en septiembre no lo habrá en ningún otro lugar de España. Razón de más para tomar la tabla y descubrir que eres más océano que ola en esta playa de 2 km de longitud donde se detienen tiempo y espacio. Eso si no te da por bailar sobre la olas en la playa de la Magdalena mientras Santander es más tuya que nunca. 

Playa de Somo
Playa de Somo

Naturaleza

Cantabria es la tierra de los picos que rozan el cielo, donde caballos pastan en praderas de cuento y el verde es como Cantabria, infinito. La cordillera de los Picos de Europa, con sus más de 2.500 metros de altura, invita a perderse a pie o bien tomar un teleférico en Fuente Dé capaz de llevarnos al techo de nuestro norte.

Saja
Saja

Patrimonio

¿Puede convivir un palacio de Gaudí con un faro arco iris? La pregunta ofende. En Cantabria se masca la vanguardia y la inspiración de artistas atemporales, como bien demuestra El Capricho de Comillas, concebido por Gaudí como una mezcla entre orientalismo y Alicia en el País de las Maravillas. De vuelta a 2021, siempre puedes seguir las pistas de la obra del artista Okuda, cuya obra evoca chupetones de unicornio.

Faro de Ajo Okuda
Faro de Ajo Okuda

Aire libre

El Faro del Caballo parece flotar sobre el Cantábrico a medida que bajamos las escaleras. Las mentiras de Santillana del Mar (que ni es santa, ni llana, ni tiene mar) son eclipsadas por la Cueva de Altamira, y el Ebro nace sin saber aún dónde está el Mediterráneo. Cantabria es sinónimo de aire libre, y nunca antes lo necesitamos tanto. 

Gastronomía

Anchoas con pimientos

En Cantabria la caña se toma con unas buenas rabas antes de ir haciendo boca con su selección de platos ideales para el veroño: unas buenas anchoas de Santoña empapadas en aceite, una merluza en salsa verde, almejas a la marinera, sus quesucos del Valle de Liébana o una carne de ternera que ya quisieran para sí las vacas criadas en los acantilados de Nueva Zelanda. 

 

Cantabria y el veroño riman en un poema que solo tú puedes reescribir si te atreves. Porque hay lugares por temporadas pero Cantabria abre por vacaciones todo el año. 

mm
Alicantino de nacimiento, amante de cualquier lugar con mínimas de 25ºC. Mi debilidad es escribir en cafés secretos, tengo curry en las venas y una palmera tatuada (tiene su miga, aunque no lo parezca). Una vez gané un premio en Japón.