Despedir el año en la terreta, claro
El 2025 te está pidiendo una despedida al sol.
La uva de mesa que procede de Alicante y devoras cada 31 de diciembre. Ese capítulo de “Los Años Nuevos” en el que sus protagonistas lo dejan todo en Madrid para escaparse el Fin de Año a la Comunitat Valenciana, y claro, el sol, el mar y las ganas de comenzar el 2026 borrachos de la luz de Sorolla.
Pero todo eso ya lo sabías cuando hablamos de la Comunitat Valenciana. Una terreta donde despedir el año entre arroces, callejuelas blanquiazules y la promesa de un nuevo y luminoso año a través de los siguientes destinos.
Peñíscola (Castellón)
¿Peñíscola en agosto? Nada mal, pero agárrate, porque si te dispones a visitar la Ciudad de los Templarios durante los últimos días del año, la cosa se pone muy interesante. De hecho, mi último 31 de diciembre tuvo lugar aquí, entre calles de puertas azules donde el mar te abraza, el sol te incita a pararte en una terraza, los mejores eventos reinventan las experiencias y los planes locales quedan a tiro de piedra. Todo ello envuelto en una decoración – no olvidemos que Peñíscola fue Pueblo Ferrero Rocher – que nos sumerge en una Navidad diferente a la que se apuntaría hasta la mismísima Khaleesi de Juego de Tronos (guiño, guiño). Y si ya rematas con tu hotelito mediterráneo, descubrirás que Peñíscola, más que un destino, es un refugio.
València
Tanto si vas con los peques, como en pareja o con amigos, la ciudad de València siempre es una apuesta segura: ¿Que quieres unos días de relax? Nada mejor que echar la mañana entre esmorzarets, paseos en bici y terracitas en El Cabanyal, arte en sus galerías o tapear por sus mercados. ¿Algo más navideño? Hay mercadillos en la plaza de la Reina o el Mercado de Colón, entre otros muchos; patinaje, luces y experiencias en València únicas. Aunque si vas en pareja, ¿qué mejor que pasar el Fin de Año en el mejor hotel, entre restaurantes estrella Michelin y los mejores planes?
Alicante
Como alicantino, te lo confirmo: las probabilidades de bañarte el 31 de diciembre en el Mediterráneo son altas, el Belén más alto del mundo es también el más cálido, hay un arroz para probar cada día y cientos de planes a disfrutar: desde los paseos al solecito por el histórico barrio de Santa Cruz hasta los mejores eventos y escapadas locales por los alrededores pero, siempre, con la luz como hilo conductor. Y si no tienes hotel, estos alojamientos en Alicante harán el resto.
Benidorm
Benidorm es como el oasis al que acudimos para cambiarnos el traje de la rutina, desinhibirnos en sus garitos, sucumbir al encanto de tantas plumas en sus cabarets y perder la noción de tiempo y espacio mirando desde el Balcón del Mediterráneo. No te aburrirás, aunque siempre puedes acercarte a la bella Altea, a la colorida Villajoyosa o, simplemente, levantar la mirada hacia un skyline inmortal desde tu hotel.
Biar
La provincia de Alicante es famosa por sus playas y encanto costero, pero llevaba mucho tiempo queriendo decirte que, en su interior, alberga joyitas por descubrir, como Biar. Este pueblo de interior es todo lo que le pedimos a una escapada detox en la terreta: bien de callejones floridos y arcos históricos, un castillo épico, murallas de origen musulmán y un paisaje tan mediterráneo como medieval donde podrías quedarte un Fin de Año, o una vida en una de sus hoteles rurales. Y si enciendes el móvil solo para desear Feliz Año a tus seres queridos, mucho mejor.