El 17 de marzo es el día de San Patricio, patrón de Irlanda. Cada año, no solo en este país si no en todos los rincones del mundo, se celebran desfiles para conmemorar a este santo. Es un día lleno de fiesta, música tradicional, cerveza, gorros verdes y disfraces de duendes. Desgraciadamente, este año el coronavirus está cancelando desfiles por todo el mundo. En Dublín, donde el evento atrae a cerca de medio millón de personas cada año, los pubs han sido obligados a cerrar. 

En Nueva York, es la primera vez en más de 250 años que el evento no continuará según lo planeado. ¡Pero esto no para a los fanáticos de esta fecha! El Día de San Patricio se celebrará desde las redes sociales y todo el mundo publicará cómo ha festejado este día. Por si te quieres unir a la fiesta, hemos reunido algunas ideas geniales para conmemorar el Día de San Patricio en casa este 17 de marzo.

1. Escucha música tradicional irlandesa

En las noches frías y oscuras de hace más de un siglo, los irlandeses se reunían en sus pub locales para compartir un fuego cálido, escuchar historias y música interpretada por los artistas locales. Así comenzó una tradición que se ha mantenido viva desde entonces, ya que la música sigue siendo una parte muy importante de la cultura en Irlanda. 

Una “trad sesh”, sesión de música tradicional irlandesa, incluye canciones folclóricas tocadas en instrumentos nativos, con cantos lentos y melancólicos o música más enérgica y de ritmo muy rápido. Puedes encontrar playlist de música tradicional irlandesa en Spotify para que sientas las raíces de esta tierra desde tu casa, como si estuvieras en el Temple Bar de Dublín.

2. Aprende a bailar su danza

Una vez estés familiarizado con la música tradicional, lo siguiente para meterte de lleno en el espíritu del día de San Patricio es aprender la danza irlandesa. Este singular arte de baile irlandés es una parte muy importante y significativa de la cultura del país. Mira este link para hacerte una idea de lo increíble que puede llegar a ser. 

Su origen se remonta a  la época en la que los celtas y los druidas vivían en la isla, mucho antes de que apareciera el cristianismo y las influencias externas. Osea que todo empezó con los rituales religiosos de los druidas que incluían danzas en forma de círculo alrededor de árboles sagrados. Ponte un tutorial de Youtube y conviértete en un maestro de este arte.  

3. Cocina postres festivos

Ya se trate de galletas con forma de trébol, cupcakes verdes o un pastel con la cara de un duende, celebra el Día de San Patricio desde la cocina preparando recetas únicas. Es una manera divertida de pasar el día, cocinando solo o en familia. Los más golosos estarán satisfechos con tu postre especial para este día. 

4. Disfruta de monumentos teñidos de verde

En este día tan importante para Irlanda, monumentos de referencia a nivel mundial rinden homenaje a San Patricio transformándose de verde. Hasta 300 monumentos en 40 países, incluida la Ópera de Sydney y el Moulin Rouge de París, se iluminan de color verde para esta festividad. Busca en Internet las fotos de lugares como el río de Chicago que se tiñe de verde todos los años, el Empire State Building o la muralla China iluminadas o las Cataratas del Niágara. 

5. Tómate una Guinness

Guinness es sinónimo de Irlanda. Profundamente arraigada en el tejido de la sociedad irlandesa, esta cerveza es más que una simple bebida alcohólica: es un ícono nacional lleno de historia y patrimonio. Fue elaborado por primera vez en St. James’s Gate en Dublín a mediados del siglo XVIII. Es imprescindible tomarse una en el día de San Patricio. Se estima que casi 13 millones de pintas de Guinness se consumen en esta fecha en todo el mundo. Acaba tu celebración de esta fiesta compartiendo una deliciosa cerveza en casa. 

Solo porque estés en casa, siendo responsable y haciendo lo correcto, no significa que no puedas divertirte y celebrar el espíritu irlandés de una manera especial. Sigue esta guía  ¡y recuerda compartir en redes tu celebración!

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Fanática empedernida del buen rollismo. Me encontrarás sumergida en las páginas de un buen libro, escuchando vinilos en mi habitación, perdida en una exposición o haciendo fotos con mi cámara analógica en cada rincón.