¿Música y ecología? Sí, la banda Crystal Fighters unió estos dos conceptos el pasado viernes 26 de julio, en una iniciativa de lo más creativa. Aprovechando su influencia de un modo mucho más que positivo, cambió su nombre a “Vidrio Fighters” durante todo ese día, con la idea de concienciar sobre la importancia del reciclaje de los envases de vidrio y la protección del medioambiente. El grupo decidió organizar una limpieza de la playa de Bermeo, en Bizkaia, para dar ejemplo y mostrar la importancia de dejar la naturaleza libre de residuos. 

A través de su cuenta de Instagram, Crystal Fighters anunció a sus seguidores que tras el festival Wave Rave que se llevaría a cabo en Bermeo, se organizaría una batida de limpieza para dejar el entorno limpio, especialmente después de un evento musical de esas dimensiones, que deja tantos residuos. Este grupo musical lleva años agitando las conciencias de los más jóvenes para que entre todos seamos más respetuosos con el planeta, pero nunca antes había organizado una iniciativa como esta. 

Porque bailar y pasarlo bien es fácil, pero cuando las luces se apagan y el escenario desaparece, la playa queda llena de desechos que muy pocos ven, pero que hacen mucho daño. Iniciativas como esta son las que demuestran que poco a poco podemos darle la vuelta a la tortilla y apostar por un mundo mejor, porque al fin y al cabo el planeta Tierra es nuestro hogar, y cuidarlo depende solamente de nosotros. 

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Amante de la música y las letras desde que tengo uso de razón, sueño con aprender todos los idiomas del mundo antes de los 30. No hay puzzle que se me resista, y tengo siempre las maletas listas para salir a la aventura. Las dos veces que he estado en África, he querido quedarme.