1. Rockefeller Plaza (USA)

Posiblemente no sea el árbol de Navidad más grande, ni el más alto, pero sí el más icónico del mundo. Alumbrado a los pies del famoso edificio Rockefeller de Manhattan, este clásico neoyorquino cuenta con más de 45.000 luces y una posición privilegiada en la que también se despliega una pista de hielo donde patinar al ritmo del All I Want for Christmas Is You, de Mariah Carey. 

2. Gubbio (Italia)

1.000 metros cuadrados, 650 metros de altura y 350 de ancho. Así es el árbol de Navidad más grande del mundo y, a su vez, uno de los más surrealistas. Ubicado en el monte Ingino, uno de los grandes patrimonios del pueblo de Gubbio, en la italiana región de Umbría, este árbol de Navidad surgido en 1981 nació como tributo por parte de un grupo de amigos a la patrona de la zona, la Virgen de la Inmaculada Concepción. Solo esperamos que no haya muchas cabras montesas de por medio.

3. Árbol flotante de Río de Janeiro (Brasil)

Carismática como pocas, la laguna Rodrigo de Freitas de la brasileña Río de Janeiro acoge cada año la “plantación” de su famoso árbol de Navidad flotante. Un evento amenizado con desfiles y conciertos en torno a una estructura de hasta 70 metros de altura compuesta de 900.000 bombillas LED que conforman el faro navideño más bonito del mundo.

4. Kempinski Hotel Bahía (España)

A primera vista, este bonito árbol podría ser otro de los muchos que lucen en casas y negocios de todo el mundo durante las fiestas. Sin embargo, el instalado por el Kempinski Hotel Bahía, uno de los alojamientos más lujosos de Estepona, en la provincia de Málaga, es el más caro del mundo. Compuesto por diferentes diamantes de Chanel, Bvulgari o Cartier valorados en 12 millones de euros, solo esperamos que a nadie se le ocurra llevarse un souvenir tras sus vacaciones en la Costa del Sol. 

5. The Savoy Hotel (Reino Unido)

Londres es una de las ciudades del mundo más experimentales con la decoración navideña, pero este año el mérito es para Savoy Hotel. Un alojamiento que ha sorprendido a todos sus invitados con un complejo navideño donde caben desde leones bebiendo té hasta robles que encierran mundos mágicos pasando por su gran atracción: un árbol de Navidad en forma de dragón construido… ¡Con piezas LEGO!

Cada lugar del mundo adapta para sí una Navidad de mil formas, luces y colores cuyo objetivo común siempre es el mismo: conseguir que la magia pueda ser algo tangible. 

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Alicantino de nacimiento, amante de cualquier lugar con mínimas de 25ºC. Mi debilidad es escribir en cafés secretos, tengo curry en las venas y una palmera tatuada (tiene su miga, aunque no lo parezca). Una vez gané un premio en Japón.