1. Puente de los Nueve Arcos (Sri Lanka)

Convertido en uno de los grandes ejemplos de construcción colonial de la exuberante isla de Sri Lanka, este puente fue erigido entre ingleses y ceilandeses en los años 20 para cubrir el trayecto en tren que une la sagrada ciudad de Kandy con las Tierras Altas de la isla. Un magnífico escenario convertido en carne de influencer y envuelto entre palmeras y plantaciones de té en las cercanías del pueblo de Ella ¿Un truco? Por las mañanas, el tren pasa a las 11:45. 

2. Golden Gate (Estados Unidos)

Posiblemente el puente más más famoso de Estados Unidos (lo sentimos, Brooklyn Bridge), el gran orgullo de la ciudad de San Francisco construido hace casi 100 años es ya un clásico alimentado por el cine (¡Hola, Vértigo!) y la televisión. 

3. Puente U-Bein (Myanmar)

Construido en 1850 a partir de los restos del antiguo palacio de Inwa, en la ciudad imperial de Amarapura, el puente U-Bein no es solo el puente de teca más antiguo del mundo, sino también el más largo con 1,2 kilómetros. Gran icono de Myanmar, el U-Bein es el lugar ideal desde el que experimentar ese encanto oriental de atardeceres dorados, aves exóticas y bicicletas locales cargadas de flores. 

4. Ponte di Rialto (Venecia)

¡Ay, Venecia! ¿Qué haríamos sin tus gondoleros y carnavales? ¿Sin tus canales y rincones palaciegos? Sin ese Ponte di Rialto al que todo el mundo se asoma desde la barca deseando no caerse. El más antiguo de los cuatro puentes de Venecia sigue siendo todo un deleite para los sentidos en forma de arco de medio punto y una historia que arrastra desde el mismísimo 1591. 

5. Golden Bridge (Vietnam) 

Inaugurado en junio 2018, al Golden Bridge de Vietnam no le dio tiempo a permanecer escondido, dados los 90 mil hahstags que acumula en Instagram en tan solo un año. Una proeza arquitectónica tejida entre el resort Bà Nà Hills y el teleférico de la ciudad de Da Nang cuyas dos enormes manos nos recuerdan a una especie de Juego de tronos oriental. Pura fantasía para tu feed

6. Tower Bridge (Reino Unido)

¿Queda algo por decir del famoso Puente de la Torre de Londres? Un clásico de estilo victoriano que vigila las corrientes del río Támesis y cuya recepción popular a finales del siglo XIX fue desastrosa. Como curiosidad, navegando hacia su estructura a Lewis Carroll se le ocurrió la historia de una tal Alicia que un día partió detrás de un conejo blanco. ¿Cómo te quedas?

Estos puentes son más que simples estructuras: son parte de la historia y esencia de esos destinos en los que nunca fue tan alucinante cruzar de una orilla a otra. 

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Alicantino de nacimiento, amante de cualquier lugar con mínimas de 25ºC. Mi debilidad es escribir en cafés secretos, tengo curry en las venas y una palmera tatuada (tiene su miga, aunque no lo parezca). Una vez gané un premio en Japón.