Según un estudio que se realizó en Suiza, en 2050 podría haber más plástico que peces en el mar. Y es que parece ser que la mayoría todavía no somos conscientes del gran daño que causa este material en nuestro planeta, pero afortunadamente, hay iniciativas como la que hoy veremos, que son geniales y realmente esperanzadoras.

¿Cómo reutilizar el plástico y convertirlo en algo útil? En un pueblo de Panamá han encontrado la fórmula perfecta, dando una segunda vida a millones de botellas convirtiéndolas en el material de construcción principal de la zona. El cabecilla de este ingenioso plan es el canadiense Robert Bezeau, quien ha impulsado la “Plastic Bottle Village”, un pueblo hecho exclusivamente con botellas de plástico, ubicado en la isla panameña de Bocas del Toro. 

¿Cómo empezó todo?

Este hombre canadiense llegó a Bocas del Toro hace unos años, y llevó a cabo un programa de reciclaje donde se ocupaba de limpiar las playas de residuos que escupía el mar. En un año y media, Bezeau había recolectado, junto a algunos voluntarios, alrededor de un millón de botellas de plástico. Aquí nació la idea de construir una ecoaldea, dando una segunda vida a este material. 

Las construcciones que formar la ecoaldea son de colores variados y contienen miles de botellas en su interior, que actúan de aislante, y además, se construyen rápidamente. Entre ellas, encontramos un castillo, un calabozo, una piscina y hasta un bar con terraza. Increíble, pero cierto. Sin duda un lugar perfecto para pasar unas vacaciones de lo más educativas y eco-sostenibles, en familia. 

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Amante de la música y las letras desde que tengo uso de razón, sueño con aprender todos los idiomas del mundo antes de los 30. No hay puzzle que se me resista, y tengo siempre las maletas listas para salir a la aventura. Las dos veces que he estado en África, he querido quedarme.