A mí Polonia en general me atrae, me suena a Bitcoin y a gente listísima, y el único dilema que me plantea es ¿Varsovia o Cracovia? Si te pasa lo mismo, tranquilo, en cualquiera de las dos te quedarás gratamente sorprendido, así que probablemente volverás pronto a visitar la otra.

La ventaja de Polonia es que está a poco más de tres horas de vuelo de España, por lo que es perfecto para una escapada en cualquier momento del año. Eso sí, es un país grande y para recorrerlo necesitas varias semanas. Si eres como el común de los mortales y no puedes ausentarte tanto tiempo de tus obligaciones, te propongo una ruta de lo que sí o sí debes ver; desde lo esencial de las guías hasta los rincones más pintorescos, pasando por los maravillosos parques y reservas naturales.

El río Vístula recorre el país desde el sur hacia el norte. En la mayoría de su recorrido es un río salvaje, el gran protagonista del desarrollo económico de Polonia desde hace siglos. Vístula era la ruta comercial por excelencia en la Edad Media: sal, madera, cereales y vinos húngaros, entre otros, eran transportados en balsas y barcas hacia la costa báltica para ser exportados a los países del occidente y norte de Europa. El comercio forjó muchas de las ciudades históricas de Polonia que puedes visitar siguiendo el curso del Vístula. 

Río Vístula
Río Vístula

Cracovia

Cracovia fue capital de Polonia hasta finales del S. XVI. Con sus más de 750 años de historia, es la ciudad más conocida y visitada. Desde el castillo renacentista de la colina de Wawel hasta la Catedral y todo el entorno de la colina, incluyendo La Cueva del Dragón y los bulevares del Vístula. Al igual que en otras ciudades medievales y renacentistas, al pie del castillo real creció toda la infraestructura para proveer a la corte. La calle que une Wawel con La Plaza de Mercado nos va mostrando auténticas y originales tiendas, talleres y casas con coloridas fachadas que siguen ofreciendo los servicios de siempre, como el restaurante Wierzynek, activo desde 1364. Lo más impresionante al final de la ruta real es la Plaza de Mercado, con hileras de casas burguesas a los cuatro lados, edificios sueltos en el centro de la misma y la silueta de la Iglesia de Santa María, un deslumbrante templo con exquisita decoración, y el Altar de Santa María, el retablo gótico más grande de Europa.

Basílica de Santa María
Basílica de Santa María

Saliendo de la iglesia, el edificio central alberga el antiguo Mercado de Paños, que sigue ofreciendo la artesanía polaca y la de la región de Cracovia (Malopolska). Si tienes tiempo de profundizar en la historia del lugar, en la parte subterránea de la Lonja de Paños puedes visitar el Museo de la Ciudad, y en la parte de arriba, el Museo Nacional con obras de artistas polacos del S. XIX. La Iglesia de San Adalberto y el antiguo Ayuntamiento son otros puntos de interés en la Plaza, además de las coloridas terrazas. Desde la Plaza de Mercado puedes rodear el casco antiguo por el jardín de Planty que sustituyó la antigua muralla y pasear hacia la Puerta de San Florián, o tomar rumbo hacia el histórico barrio judío de Kazimierz, que se merece varias horas de visita. Si pasas por lo menos tres noches en la ciudad, podrás dedicar un día a visitar La Mina de Sal Wieliczka, a 12 km de Cracovia, otro a visitar el antiguo Campo de Concentración nazi Auschwitz-Birkenau (a 70 km) y otro a seguir las huellas del Papa Juan Pablo II y visitar el Santuario de la Divina Misericordia en Lagiewniki o escaparte a pasear por el Parque Nacional de Ojców y visitar ruinas de castillos (a 20 km de Cracovia).

Otros puntos de interés en los que te recomiendo hacer parada antes de llegar a Varsovia son: Tarnów, Sandomierz o Kazimierz Dolny, todas pequeñas ciudades con encanto en las que puedes hacer escala en este recorrido fluvial.

Minas de Sal Wieliczka
Minas de Sal Wieliczka

Varsovia

Varsovia no tiene nada que ver con Cracovia. Situada en un terreno plano, las siluetas de altos edificios te recuerdan Manhattan. Aún así, también es una ciudad histórica, convertida en la capital del país en 1596. Si te has quedado con la imagen de Varsovia de la película El Pianista alucinarás con su aspecto actual. El casco antiguo fue fielmente reconstruido después de la II Guerra Mundial, con la gran plaza del Castillo como puerta de entrada a la Varsovia antigua, donde ver la barbacana, y pasear hacia la Plaza Mercado Viejo, y la escultura de la Sirena, símbolo de la ciudad. Las coloridas fachadas de las casas burguesas trazan el camino hacia la Ciudad Nueva, construida antaño ya fuera de las murallas de la Barbacana. En esta parte se encuentra la casa natal (hoy museo) de María Sklodowska-Curie, la mayor representante de Varsovia en el mundo. El Castillo, reconstruido bastante más tarde que las casas de la parte vieja, jugó un papel importante en la historia del país y de Europa, siendo testigo de la proclamación de la primera constitución europea de la época moderna, el 3 de mayo de 1791.

Varsovia, ciudad antigua
Varsovia, ciudad antigua

La amplia oferta de museos, cuya visita está disponible en español, llena al menos dos días de visita.  Mis favoritos:

Las Residencias Reales: el castillo Real, el Palacio barroco de Wilanów, el Palacio sobre el Agua y el castillo Ujazdowski (actualmente sede de arte contemporáneo).

Los Museos: desde los dedicados a personajes célebres, como el Museo Chopin y Museo de María Sklodowska Curie; hasta el Museo Nacional con más de 800 mil obras de arte, la Galería Faras (antiguo arte egipcio); el Museo de Cartel que presenta la famosísima escuela polaca de cartel de cine y teatro; El Mejor Museo de Europa 2016: Polin, que abarca, además de los episodios de la II Guerra Mundial, mil años de historia de la convivencia de polacos y judíos; el Museo de la Insurrección de Varsovia 1944 para revivir la lucha a cara descubierta contra Hitler; o el Centro de Ciencias Copérnico, altamente recomendable para visitarlo en familia y despertar alguna vocación científica.

Museo Polin de Varsovia

Otra cosa que puede que te sorprenda de Varsovia es que es una de las ciudades más verdes de Europa: el 30% de su superficie son espacios verdes, que equivalen a 9 millones de árboles. Muchos de estos espacios se encuentran en el centro de la ciudad (El Parque Real de Lazienki, Parque Ujazdowski, Jardín Botánico, Parque Saski y los bulevares del Vístula). 

Varsovia, Parque Lazienki
Varsovia, Parque Lazienki

Y más

Después de haber conocido las dos ciudades más icónicas de Polonia y los pequeños tesoros que esconde la ruta entre ambas, te diré que quedan todavía unos 400 km para llegar a la costa y unos cuantos lugares y parques nacionales que visitar antes de llegar a Gdansk. Torun, por ejemplo, es una perla del gótico donde puedes visitar la casa natal de Nicolás Copérnico. En Gdansk lo mejor es visitar la Iglesia de Santa María y el Museo de la Ciudad, en el antiguo ayuntamiento, para descubrir la historia de la ciudad y subir a la torre desde donde se divisa la mejor vista de la basílica y del casco antiguo… Y si bien el alma de la ciudad está en la parte antigua, sus pulmones lo constituyen dos instituciones que confirieron a Gdansk el título de la Ciudad de Libertad y Solidaridad. Simbólicamente, aquí empezó la II Guerra Mundial, cuya historia, junto con la de otros totalitarismos del siglo pasado, se cuenta en el museo dedicado a este conflicto militar mundial. 

Gdansk

El castillo teutónico de Malbork a 50 km, la ciudad balneario de Sopot, las playas de la Península de Hel o las dunas en el Parque Nacional Slowinski son otros de los lugares que vale la pena descubrir. Pero eso lo dejo para la próxima visita. Ya os he dicho al principio que cuando pruebas Polonia, repites.

Antes de despedirme os dejo aquí información práctica por si os animáis a hacer la ruta tal como hice yo, en coche. El recorrido entre Cracovia y Varsovia se realiza por carreteras nacionales y regionales y, por lo tanto, se trata de un viaje tipo slow. La ruta entre Varsovia y Gdansk se puede hacer por autopista A1 y/o autovías.

Si prefieres concentrar el programa en dos o tres ciudades y prescindir de explorar rincones, el tren es una opción muy cómoda (el viaje entre Cracovia y Varsovia dura poco más de dos horas, y entre Varsovia y Gdansk menos de 3 horas); también puedes ir de Cracovia a Gdansk en vuelo doméstico. Si viajas desde España la mejor opción es vuelo directo a Varsovia o Cracovia.

Y una última recomendación sobre la duración del viaje: si haces la ruta entera en coche, resérvate de 11 a 15 días (dijimos que era una ruta slow). Para hacer Cracovia-Varsovia en coche: mínimo 7 días. Y si eliges Varsovia-Gdansk en coche: mínimo 6 días.

Ahora ya sí que lo tienes todo. Haz un hueco en tu calendario y lánzate sin miedo al road trip centroeuropeo.

 

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Cantante asmático y carismático, abogado del diablo más por oficio que por convicción. Viajero, vividor y trotamundos, voy de gira porque me toca. No soporto a la gente gris ni a los cobardes. La vida es música, música, música.