¿Te imaginas una isla con más de 150 km de playas de arena blanca y aguas turquesas, de inmensos paisajes naturales y las mejores condiciones para practicar un sinfín de actividades? Deja de imaginar y ven a Fuerteventura, la playa de Canarias.

Si para tus vacaciones prefieres perderte y estar en contacto con la naturaleza y no con seres humanos, elige una de las innumerables calas salvajes de Fuerteventura. Si por el contrario eres de los que cree que la zona de confort no es para salir sino el lugar a donde llegar, tienes cualquiera de las zonas turísticas que te ofrecen todos los servicios para practicar el arte de no hacer absolutamente nada. Tú marcas el ritmo, Fuerteventura está abierta todo el año para seguirlo.

Arena dorada y aguas turquesas

Reconócelo, sea cual sea tu estilo de vacaciones, pasear a lo largo de varios kilómetros con el mar acariciando tus pies le gusta a todo el mundo. En el sur de la isla, las interminables playas de las costas de Barlovento y Sotavento, o en el norte, las grandes playas como Corralejo, te ofrecen este plan de relax sin fin en el paraíso.

Si prefieres perderte en una de las calas salvajes que esconde la isla, te recomiendo buscar uno de los miles de rincones solo para ti que puedes encontrar en esta isla, desde pequeñas calas de arena, hasta salvajes rincones bajo acantilados. 

El anfibio que llevas dentro

Aunque yo soy más partidario de aprovechar las vacaciones para relajarme, tengo un espíritu inquieto a mi lado que me tienta siempre a probar alguno de los deportes acuáticos que hay que practicar cuando viajas a estos destinos. En Fuerteventura no tienes escapatoria: en el norte, en el centro y en el sur, en todos los municipios de la isla, existe una oferta irresistible y un lugar perfecto para las actividades marinas con las mejores condiciones: unas corrientes de aire ideales para el windsurf, el kiteboarding y la vela; las mejores olas para poner a prueba a los surferos; puertos deportivos de última generación para la pesca deportiva; fondos marinos que regalan toda su biodiversidad y belleza a los que se atreven a bajar a las profundidades…

Incluso si no has venido preparado para sumergirte, tienes mil opciones de ocio como motos de agua, embarcaciones de recreo y otras actividades para disfrutar del mar desde cualquier perspectiva que se te ocurra.

Pueblos pesqueros

Otra de las visitas obligadas es a los pueblos de pescadores se extiendan de norte a sur: El Cotillo, Corralejo, Los Molinos, Puerto Lajas, Las Salinas, Pozo Negro, Las Playitas, El Puertito, Ajui… Cada pueblo tiene su propio encanto, con su playa, sus barcos de pesca y las avenidas que se iluminan al atardecer como un festival de luciérnagas, con sus decenas de restaurantes apetecibles donde probar las delicias recién sacadas del mar.

 

Naturaleza volcánica

Y para acabar, tanto si eres de natural explosivo como si no, no puedes dejar de recorrer los volcanes de la isla, donde habitan una variedad de flora y fauna autóctona de incalculable valor. Si es tu primera experiencia con niños, te recomiendo empezar por el sendero “Calderón Hondo”, es una de las rutas más sencillas de la zona norte de la isla, está bien señalizada y no presenta ninguna dificultad, incluso para los menos habilidosos o si simplemente no tenéis ganas de más. En media mañana lo tienes hecho, así que puedes añadir otras actividades después. 

Sea como sea tu plan de viaje, Fuerteventura es un entorno natural de más de 350.000 hectáreas de superficie protegida donde perderte, o encontrarte… Así que deja de buscar, Fuerteventura te espera.

 

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Siempre creo que me he dejado la llave del gas abierta.