Turismo en Figueres y Reus: genios, arte y vermut

El mundo de los sueños nació en Figueres y Reus

Los artistas crean, las musas son los lugares

El Empordá transmitió a su obra la luz y el paisaje. Pero Figueres fue el lugar que dio a Salvador Dalí el escenario de su infancia, el lugar donde nació y falleció pero, especialmente, donde creó parte de su obra. 

Lo mismo sucede cuando hablamos de Reus, en Tarragona: y Antonio Gaudí, cuyo centenario este 2026 ha devuelto todas las miradas a su lugar de origen y principal inspiración de esa contemplación infantil basada en descifrar lo invisible. 

Artistas que se adelantaron a una nueva forma de ver las cosas como (spoiler) nosotros, los Houdinis, abanderados de lugares llenos de tantas primeras veces (spoiler 2: es broma).

Todo esto te lo contamos porque visitar Figueres y Reus supone sumergirse en la mente de dos de los artistas más universales del mundo.

Pero también la mejor excusa para dejarse llevar por los contrastes, espacios y sabores (nadie le dice que no a un aguardiente otoñal) de los que nace el mundo de los sueños.

Los sueños enmarcados de Figueres y Dalí

La identidad turística de Figueres está totalmente ligada a Salvador Dalí, mago del surrealismo cuya vida y obra engloban gran parte de oferta cultural: desde el Teatro-Museo Dalí como principal atractivo, hasta la Torre Galatea, residencia de Dalí en sus últimos años donde quedarse a soñar un ratito; y la Casa Natal, pasando por un universo de huevos gigantes y relojes derretidos que nos llevan a enlazar con Cadaqués y Port Lligat, donde encontramos el taller y la residencia donde el artista vivió gran parte de su vida.

Más allá de Salvador

Que sí, que Dali es el principal motivo para visitar Figueres pero, ojo: la ciudad también cuenta con un fascinante patrimonio histórico en torno al Castillo de Sant Ferran, una esas fortalezas que aún no entendemos por qué no salió en Juego de tronos; la iglesia de Sant Pere, donde fue bautizado el artista, o un centro histórico al que se asoman la arquitectura modernista y el noucentisme.

La trinidad formada por el Museo del Juguete de Cataluña, el Museo del Empordà y el Teatro El Jardí es otro de los grandes referentes culturales si quieres echar un ratito más. Espacios que permiten abordar la ciudad desde otras perspectivas como la del escritor Josep Pla o incluso Lorca, quien fue invitado dos veces por Dalí a Figueres, en la Semana Santa de 1925, y en 1927 (y seguro que algún chisme cae).

Y bailar una sardana

Las tradiciones locales e inmateriales también colman de colores y magia las calles de Figueres.

Sabemos que en tus sueños más secretos has soñado con sumarte a una sardana, levantar la vista hacia los gigantes y disfrutar de otras expresiones de la cultura popular catalana.

Entre las citas imprescindibles, destacan las Fires i Festes de la Santa Creu, celebradas en mayo, y la tradición histórica de Figueres como ciudad de mercado.

A qué sabe Figueres

La gastronomía conecta Figueres con la identidad agrícola y vitivinícola del Empordà.

Vamos, como si el productor te lo sirviera a la mesa y se tomara un chupito contigo.

La despensa es amplia: la cebolla de Figueres, los vinos y aceites de la DO Empordà, la butifarra dulce y los brunyols de l’Empordà.

Sabores que también se descubren a través de sus mercados y plazas, además de establecimientos icónicos como el Hotel Durán, enclavado hoy en la popular fonda Ca la Teta, todo un referente de la ciudad.

REUS: el origen de la belleza

Si preguntas por Gaudí, todas las vecinas señalarán a la Casa Pairal de la familia Gaudí de Riudoms, donde los orígenes rurales y el entorno influyeron claramente en la genial obra arquitectónica del artista.

Una visita que permite descubrir el taller de calderería y la vivienda familiar de la época, además de audiovisuales y exposiciones permanentes de planos de algunas de las obras de Antoni Gaudí, realizados por el arquitecto Hiroya Tanaka.

Además, la Casa Pairal de Antoni Gaudí también acoge una exposición de dibujos originales del escultor Joan Matamala i Flotats, colaborador del arquitecto y principal autor del grupo escultórico de la fachada del Nacimiento del Templo de la Sagrada Familia.

Eso sí, no te olvides de La Ruta Gaudí, el Gaudí Centre y la Ruta del Modernismo, otros emblemas que nos acercan a la obra del artista y a más de 80 edificios modernistas catalogados.

Patrimonio

El patrimonio de Reus refleja su pasado comercial y emprendedor y el periodo de prosperidad vivido entre finales del siglo XIX y principios del XX.

Ya nos dirás tras pasar por la Plaça del Mercadal, donde se concentran el ayuntamiento, el Gaudí Centre, o la Casa Navàs, proyectada por el arquitecto catalán Lluís Domènech i Montaner;  la Iglesia Prioral de Sant Pere, cuyo campanario fue lugar de observación de Gaudí en varias ocasiones, el centro histórico y comercial y el Museo de Reus.

La oferta cultural se completa con los teatros Bartrina y Fortuny, además del proyecto Paisatge dels Genis, que conecta Reus con el legado de Gaudí y con otras grandes figuras artísticas como Miró, Picasso y Pau Casals.

Todo empieza con un vermut

El vermut de Reus no es como tu aperitivo del sábado: hablamos de una bebida que constituye uno de los grandes símbolos de identidad de la ciudad, casi un ritual.

La oferta incorpora la Estación Enológica y Casa del Vermut y del Vino, así como visitas a bodegas y catas. También destacan la avellana D.O. Reus y el aceite D.O. Siurana.

Además, realizar una ruta de los comercios históricos es una buena opción para revivir las historias y tradiciones que siempre terminan con una degustación de productos locales… Mucho vino y aguardiente para terminar. Y sí, ya que estás, irte al hotel y echar un día más.

Buscar